Clarence Major: “Sobre la contemplación de una oruga que se transforma en una mariposa”

A milkweed tussock moth caterpillar a.k.a. Euchaetes egle_photo copyright New Hampshire Garden Solutions

Clarence Major

(nace 1936, Atlanta, Georgia, EE.UU.)

Sobre la contemplación de una oruga que se transforma en una mariposa

.

Es un proceso lente, muy lente,

mientras me siento aquí en el porche,

.

simplemente mirando un macho patoso de

las orugas del algodoncillo

.

lentamente transformándose

en una mariposa graciosa

.

mientras colgando del fondo de

una hoja marchita que está oscura con la vida

entre un racimo acre de

otras hojas intensas.

.

De esta vieja rama

que se inclina sobre mi pasamano,

la oruga está pensando

– en este momento particular de su desarrollo natural –

que puede decidir cual manera quiere escoger: volar o morir.

.

Y hacer eso por prestar juramento y por soñar de

poseer el atractivo de la mariposa “cuervo”

o las franjas de la mariposa “tigre”.

O quizás quedar en la etapa crisálida

o convertirse en una mariposa “fraile”.

.

La oruga es un visionario

y un intrigante nato

– en esta luz cambiante donde

gotas con forma de cutícula

brilla y brilla como néctar rojo.

.

Se altera

mientras cuelga del fondo de

esta hoja verde. Está calzado firmemente,

casi como atrancado con resortes metálicos;

y lanzando esa luz

– una luz plateada y purpurina,

y delineado en oro

– adornos dorados.

. . .

Clarence Major

(born 1936, Atlanta, Georgia, USA)

On Watching a Caterpillar Become a Butterfly

.

It’s a slow, slow process

sitting here on the porch

.

just watching a clumsy male

milkweed caterpillar

.

slowly turning itself

into a graceful butterfly while

.

hanging from the underside

of a withered leaf dark with life

.

among a pungent cluster

of other rich leaves

.

from this old branch

leaning over my banister

.

at a certain point

in its natural growth

.

probably caterpillar thinks it can

decide which way

.

it wants to go – to fly or die,

by simply taking an oath and dreaming

.

of having the loveliness

of, say, the male crow butterfly

.

or having the stripes

of the tiger butterfly

.

or maybe stay in the chrysalis stage

or become a friar butterfly

.

caterpillar is a dreamer

and a natural schemer

.

in this changing light where

cuticle-shaped drops of fluid

.

glow and glow

like red nectar

.

changing itself

as it hangs from the bottom

.

of this green leaf

wedged tightly

.

as though bolted

with metal springs,

.

throwing off that light,

a light of silver-purple

.

outlined in gold –

golden trimmings.

. . . . .


“Umbral” y “Mito”: dos poemas de Natasha Trethewey

Helecho_primer plano_mayo de 2016

Natasha Trethewey

(nace 1966, Gulfport, Mississippi / Poeta laureada de los EE.UU. 2012-2014)

Umbral

.

Todo el día estoy escuchando la aplicación de

un solo pájaro carpintero que

está carcomiendo una catalpa

fuera de mi ventana. Está mucho enfocado en la tarea,

.

su cuerpo es un gozne, una aldaba a la

casa abarrotada del recuerdo en que

casi puedo ver la cara de mi madre.

.

Ella está allí, de nuevo, más allá de ese árbol

con sus vainas finas y hojas en forma de corazón.

Tiende las sábanas mojadas en el tendedero, y

.

cada una es un biombo blanco y estrecho entre nosotros.

Y este pájaro carpintero –– tan insitente es, que

ciertamente tiene que buscar otra cosa, algo más –

.

no simplemente los escarabajos y las larvas adentro,

sino un otro regalo que contiene el árbol.

Todo el día ha trabajado, incansablemente,

hiciendo palpitar esos corazones verdes.

. . .

Mito

.

Estuve durmiendo mientras estabas muriendo.

Es como si se escurriera una grieta,

un hueco que hago entre mi duermevela y mi vida despierto,

.

el Érebo en que te guardo – aún intentando no soltar.

Estarás muerto mañana, otra vez, pero en los sueños vives.

Entonces intento recuperarte en la mañana por la mañana.

.

Pesada con reposo, giro con ojos abiertos,

y descubro que no me sigues.

Una y otra vez hay este abandono continuo.

*

Hay este abandono continuo – una y otra vez;

Con ojos abiertos, descubro que no me sigues.

Regresas en la mañana por la mañana,

pesado con reposo, girando.

.

Pero en los sueños vives.

Entonces intento servirme / no soltar.

Estarás muerto mañana, otra vez.

El Érebo en que te guardo – aún hiciendo un esfuerzo –

.

hago entre dormir y despertarme.

Es como si se escurriera una grieta, un hueco.

Estuve durmiendo mientras estabas muriendo.

. . .

Natasha Trethewey

(born 1966, Gulfport, Mississippi / U.S. Poet Laureate 2012-2014)

Limen

.

All day I’ve listened to the industry

of a single woodpecker, worrying the catalpa tree

just outside my window. Hard at his task,

.

his body is a hinge, a door knocker

to the cluttered house of memory in which

I can almost see my mother’s face.

.

She is there, again, beyond the tree,

its slender pods and heart-shaped leaves,

hanging wet sheets on the line –– each one

.

a thin white screen between us. So insistent

is this woodpecker, I’m sure he must be

looking for something else –– not simply

.

the beetles and grubs inside, but some other gift

the tree might hold. All day he’s been at work,

tireless, making the green hearts flutter.

. . .

Myth

.

I was asleep while you were dying.

It’s as if you slipped through some rift, a hollow

I make between my slumber and my waking,

.

the Erebus I keep you in, still trying

not to let go. You’ll be dead again tomorrow,

but in dreams you live. So I try taking

.

you back into morning. Sleep-heavy, turning,

my eyes open, I find you do not follow.

Again and again, this constant forsaking.

*

Again and again, this constant forsaking:

my eyes open, I find you do not follow.

You back into morning, sleep-heavy, turning.

.

But in dreams you live. So I try taking,

not to let go. You’ll be dead again tomorrow.

The Erebus I keep you in—still, trying—

.

I make between my slumber and my waking.

It’s as if you slipped through some rift, a hollow.

I was asleep while you were dying.

. . . . .

 


Poemas de suerte y casualidad / Poems of luck and chance

El día de número 13 en un viernes_mala suerte o algo insignificante...o al azar

Robert Creeley

(1926-2005, Arlington/Acton, Massachusetts, EE.UU.)

Kore

.

Mientras yo caminaba

me encontré con

la chance

que se acercaba en el mismo camino.

.

Y me senté,

por la chance,

para moverme luego

como quizás yo lo haga.

.

Ligera era la madera,

verde y ligera.

Y lo que yo vi antes

no he visto:

una dama,

acompañada por

un hombre

igual de una cabra.

.

Ella poseía ojos oscuros

y su cabello contenía el suelo;

una flauta doble le hacía impulsar.

.

Oh amor,

¿adónde me diriges ahora?

. . .

Donald Hall

(nace 1928, Hamden, Connecticut, EE.UU.)

Oro

.

Un dorado del tono pastel en las paredes,

el oro al centro de unas mayas,

y rosas amarillas empujando de un bol transparente.

Todo el día

holgazaneábamos sobre la cama,

mi mano acariciando el oro de tus muslos,

el oro de tu espalda.

Dormimos y nos depertamos,

entrando juntos en la estancia dorada,

acostándonos,

respirando rápidamente,

pues despacio, de nuevo;

acariciando / cabeceando,

tu mano ahora

tocando mi cabello,

soñolientamente.

.

Durante esos días

elaborábamos cuartos idénticos

dentro de nuestros cuerpos,

algo que los hombres encontrarán

quienes destapan nuestras sepulturas después de un milenio –

resplandeciente y entero.

. . .

Molly Peacock

(nace 1947, Buffalo, New York, EE.UU.)

La chance

.

Ser favorecida – que esto oculte en ti tus aptitudes perspicazes y un amor del pasado, tan ciego, que te atrevas a ir (siempre obteniendo permiso) dentro de las estanterías de la biblioteca, al fondo; sin comida, sin agua; porque tienes una finalidad: para descubrir, bajo la luz regulada, que agarro en las manos un volumen (y estás agarrándolo como tú misma quieras estar agarrada). Sobre todo, tu vida será voces y imágenes – la información. Vayas muy a lo lejos, y sola, y viajes mucho para abrir un libro para renovar tu toque.

. . .

Robert Creeley

(1926-2005, Arlington/Acton, Massachusetts, USA)

Kore

.

As I was walking

I came upon

chance walking

the same road upon.

.

As I sat down

by chance to move

later

if and as I might,

.

light the wood was,

light and green,

and what I saw

before I had not seen.

.

It was a lady

accompanied

by goat men

leading her.

.

Her hair held earth.

Her eyes were dark.

A double flute

made her move.

.

O love,

where are you

leading

me now?”

. . .

Donald Hall

(born 1928, Hamden, Connecticut, USA)

Gold

.

Pale gold of the walls, gold

of the centers of daisies, yellow roses

pressing from a clear bowl. All day

we lay on the bed, my hand

stroking the deep

gold of your thighs and your back.

We slept and woke

entering the golden room together,

lay down in it breathing

quickly, then

slowly again,

caressing and dozing, your hand sleepily

touching my hair now.

.

We made in those days

tiny identical rooms inside our bodies

which the men who uncover our graves

will find in a thousand years,

shining and whole.

. . .

Molly Peacock

(born 1947, Buffalo, New York, USA)

Chance

.

May favour obscure brainy aptitudes in you

and a love of the past so blind you would

venture, always securing permission,

into the back library stacks, without food

or water because you have a mission:

to find yourself, in the regulated light,

holding a volume in your hands as you

yourself might like to be held. Mostly your life

will be voices and images. Information. You

may go a long way alone, and travel much

to open a book to renew your touch.

. . . . .


Día de la Madre: poemas tiernos y extraños / Mother’s Day poems, tender and strange

 Jewelweed seedling in the backyard_May 5th 2016

Jean Nordhaus (nace 1939)

Un diente de león para mi madre

.

Cómo yo amaba esos soles apuntiagudos

arraigados tercamente, como la niñez, en la hierba;

resistentes como los niños de la granja – con sus grandes cabezas

(esos tapetes de cabello amarillo con el flequillo “corte a la taza”).

.

Cómo eran robustos eso amargones

y se transformaron en galaxias,

bóvedas de estrellas-fantasmas apenas visibles por día,

cerebros pálidos agarrándose de la vida en sus tallos verdes correosos.

.

Como tú.

Como tú, finalmente.

Si habías estado aquí, yo habría recolectado esa estera temblorosa

para enseñar la belleza que posea una cosa

una cosa que el aliento arrancará.

.

(2006)

. . .

Kenn Nesbitt (nace 1962)

Nota de amor en la lonchera

.

Dentro de mi lonchera

hay una nota de amor, acorazonada;

qué sorpresa – descansa ahí.

.

Se lee el exterior:

¿Serás mía?

¿Quisieras ser mi pareja de San Valentín?

.

La saqué,

preguntándome

quien quiera decirme Te Amo.

.

Quizás es una muchacha

que es tan tímida – no puede dármela

cara a cara.

O tal vez fue escribido, suavemente, a solas,

de una amiga secreta,

que buscó mi lonchera

y metió la nota – furtivamente.

.

Oh, estaré entusiasmado

si es Josefina

la linda en la fila segunda.

¿O sea Jennifer?

¿Ha descubierto que quedo encantado con ella?

.

Mi mente está encendido,

mis hombros – tensos;

no me necesita más suspenso.

Mi estómago se tambalea en mi garganta

abro mi pequeña nota.

.

Pues el mensaje retumba

igual que una bomba;

adentro se lee

Te quiero –– tu mamá.

.

(2005)

. . .

Robert Louis Stevenson (1850-1894)

A qualquier lector

.

De la casa tu madre te mira mientras estás jugando

alrededor de los árboles en el jardín.

Pero veas, si doy una miradita por la ventana de este libro,

que un otro niño existe, en otro jardín – a lo lejos –

y juega también.

.

Pero no pienses en absoluto que

podrás tocar a la ventena para

llamar a ese niño;

parece decidido a jugar a su negocio – su asunto;

no puede oírte y no te contemplará:

él no estará sonsacado de este libro.

.

Porque hace mucho tiempo

hablo la verdad –

ha madurado y se ha marchado,

y solo hay un niño etéreo que

se detiene en el jardín allí.

. . .

Judith Kroll

Tu ropa

.

Son cáscaras vacías, claro – sin esperanza de ánimo;

por supuesto son artefactos.

Aunque mi hermana y yo nos pongamos esas prendas

o donemos unas otras –

siempre serán tus vestidos, sin ti,

así como seremos para siempre tus hijas

sin ti.

.

(2000)

. . .

Grace Paley (1922-2007)

En el Día de la Madre

.

Salí y caminaba por el viejo barrio…

.

¡Mira! Hay más árboles en la manzana,

con “nomeolvides” en los alrededores;

hiedra lantana que brilla y

geranios en la ventana.

.

Hace veinte años

la gente creía que las raíces de los árboles

se meterían en la tubería del gas

pues se caerían, envenenados,

sobre las casas y los niños;

o saltarían a las cañerías de la ciudad,

hambreando por nitrógeno;

¡obstruirían el alcantarillado!

.

En esos días, durante las tardes,

yo flotaba en el trasbordador hacia Hoboken o Staten Island

pues empujaba a los bebés en sus carriolas

a lo largo de la pared del río, observando Manhattan.

¡Mira Manhattan!, grité, ¡Nueva York!

Donde no brilla, aun al atardecer,

pero la ciudad está parado en fuego,

carbón de leña hasta la cintura.

.

Pero durante esta tarde de domingo, este Día de la Madre,

caminé al oeste y llegué en Hudson Street;

banderas tricolores ondeaban sobre muebles en venta

hechos de madera de roble viejo;

armazones de la cama de latón,

y cacerolas y jarrones de cobre

– por libra de la India.

.

De repente, ante mis ojos,

veintidós travestis en un desfile alegre

metieron cojines bajo sus vestidos bonitos

y entraron en un restaurante

debajo de un letrero que se leyó:

Todas las madres embarazadas comen gratis.

.

Les observé colocando servilletas sobre sus vientres

y aceptando café y zabaglione.

.

Estoy especialmente abierta a la tristeza y la hilaridad

desde mi padre murió,

como si fuera un niño,

hace una semana,

y en su año nonagésimo.

. . .

Versiones de Alexander Best

. . .

Jean Nordhaus (born 1939)

A Dandelion for my Mother

.

How I loved those spiky suns,

rooted stubborn as childhood

in the grass, tough as the farmer’s

big-headed children—the mats

of yellow hair, the bowl-cut fringe.

How sturdy they were and how

slowly they turned themselves

into galaxies, domes of ghost stars

barely visible by day, pale

cerebrums clinging to life

on tough green stems. Like you.

Like you, in the end. If you were here,

I’d pluck this trembling globe to show

how beautiful a thing can be

a breath will tear away.

.

(2006)

. . .

Kenn Nesbitt (born 1962)

Lunchbox Love Note

.

Inside my lunch

to my surprise

a perfect heart-shaped

love note lies.

.

The outside says,

Will you be mine?”

and, “Will you be

my valentine?”

.

I take it out

and wonder who

would want to tell me

I love you.”

.

Perhaps a girl

who’s much too shy

to hand it to me

eye to eye.

.

Or maybe it

was sweetly penned

in private by

a secret friend

.

Who found my lunchbox

sitting by

and slid the note in

on the sly.

.

Oh, I’d be thrilled

if it were Jo,

the cute one in

the second row.

.

Or could it be

from Jennifer?

Has she found out

I’m sweet on her?

.

My mind’s abuzz,

my shoulders tense.

I need no more

of this suspense.

.

My stomach lurching

in my throat,

I open up

my little note.

.

Then wham! as if

it were a bomb,

inside it reads,

I love you—Mom.”

.

(2005)

. . .

Robert Louis Stevenson (1850-1894)

To Any Reader

.

As from the house your mother sees

You playing round the garden trees,

So you may see, if you will look

Through the windows of this book,

Another child, far, far away,

And in another garden, play.

But do not think you can at all,

By knocking on the window, call

That child to hear you. He intent

Is all on his play-business bent.

He does not hear; he will not look,

Nor yet be lured out of this book.

For, long ago, the truth to say,

He has grown up and gone away,

And it is but a child of air

That lingers in the garden there.

. . .

Judith Kroll

Your Clothes

.

Of course they are empty shells, without hope of animation.

Of course they are artifacts.

.

Even if my sister and I should wear some,

or if we give others away,

.

they will always be your clothes without you,

as we will always be your daughters without you.

.

(2000)

. . .

Grace Paley (1922-2007)

On Mother’s Day

.

I went out walking

in the old neighbourhood…

.

Look! more trees on the block,   

forget-me-nots all around them;   

ivy lantana shining,

and geraniums in the window.

.

Twenty years ago

it was believed that the roots of trees

would insert themselves into gas lines

then fall, poisoned, on houses and children;

.

or tap the city’s water pipes – starved   

for nitrogen; obstruct the sewers.

.

In those days in the afternoon I floated   

by ferry to Hoboken or Staten Island   

then pushed the babies in their carriages   

along the river wall, observing Manhattan.   

See Manhattan, I cried: New York!

Even at sunset it doesn’t shine

but stands in fire, charcoal to the waist.

But this Sunday afternoon on Mother’s Day

I walked west and came to Hudson Street: tricoloured flags   

were flying over old oak furniture for sale;

brass bedsteads, copper pots and vases

by the pound from India.

.

Suddenly, before my eyes, twenty-two transvestites   

in joyous parade stuffed pillows under   

their lovely gowns

and entered a restaurant

under a sign which said All Pregnant Mothers Free.

.

I watched them place napkins over their bellies   

and accept coffee and zabaglione.

.

I am especially open to sadness and hilarity   

since my father died – as a child,

one week ago in this his ninetieth year.

. . . . .

 

 


La rueda de la vida: cinco poemas de Rita Dove

First Spring Full Moon a.k.a. Full Worm Moon or Full Crow Moon or Full Crust Moon or Full Sap Moon_photo by Andrew Bongo in Vermont_late March of 2013

Rita Dove

(nace 1952, Akron, Ohio, EE.UU.)

Canario

(para Michael S. Harper)

.

La voz quemada de Billie Holiday

poseía sombras tantas como luces,

un candelabro afligido contra un piano brillante,

y la gardenia era su firma bajo esa cara arruinada.


(Ahora estás improvisando, tamborilero a bajista,

cuchara mágica, agula mágica.

Toma todo el día, si te necesita

con tu espejo y tu pulsera de canto.)

 

El hecho es que el invento de la mujer sitiada

ha sido por el bien de afilar el amor en servicio de mito.

.

Si no puedes ser libre, sé un misterio.

.

(1989)

. . .

Tarjetas educativas

.

Durante las mates yo fue la niña prodigio,

la custodia de naranjas y manzanas.

Dijo mi padre: Lo que no entiendes, domínalo.

Y el más rápido mi respuesta, pues

el más rápido vinieron las tarjetas.

 

Yo podía ver un capullo en el geranio del instructor,

y una abeja definida chisporroteando contra la hoja de vidrio húmedo.

Siempre rozaban los tuliperos después de un diluvio copioso

así que me plegué la cabeza mientras mis botas abofeteaban a casa.

 

Mi padre se ponía cómodo después de su trabajo,

relajándose con un jaibol y La Vida de Lincoln.

Después de la cena hacíamos practicar pues

 

yo subía la oscuridad antes de dormir, y antes de

una voz flaca siseé números múltiples

mientras yo giraba en una rueda. Tuve que adivinar:

Diez, yo seguía diciendo, Solo tengo diez años.
.

(1989)
. . .

Viejo éxito

.

Llegué temprano a casa,

pero me paré en el acceso,

meciéndome al volante

como un pianista ciego cachado por una tonada

diseñada para más de dos manos tocar.

 

La letra era fácil,

canturreado por una muchacha muriendo del deseo

ser viva / descubrir un sufrimiento bastante majestuoso

para guiarse.

 

Apagué el aire acondicionado,

y me recliné para flotar en una capa de sudor,

escuchando su sentimiento:

Chico, ¿Adónde fue nuestro amor?

––un lamento que pillé con gula,

 

sin la menor idea de quien pudiera

mi amante o donde empezar a buscar.

.

(1995)

. . .

El grillo primaveral considera el asunto de la Negritud

.

Solita, yo tocaba mis tonadas;

no conocí a ningún otro que podía acompañarme.

 

Claro, fueron tristes las canciones

–– pero agradable también, y no vendrían hasta que

el día se agotó. Sabes, ¿no?, la manera que tiene el cielo

de colgar sus últimas volutas radiantes?

 

Eso era cuando el dolor brotaba dentro de mí

hasta que no pude esperar; me arrodillé para rasparme limpia

y no me importó quien escuchara.

 

Pues los gritos y las chiflas, vinieron,

y la redada en tarros – y el trepar de patas.

Ahora vinieron otros: revolcados y enturbiados;

no supe sus nombres.

 

Éramos un farol musical;

los niños, dormían a nuestros suspiros.

 

Y si, de vez en cuando, uno de nosotros

se sacudió libre y cantó mientras trepaba al borde,

siempre se caía de nuevo.

 

Y esto les hacía reír y palmotear.

Al menos – en ese momento – entendimos

lo que les complacía

 

y donde estuvo el borde.

.

(2012)

. . .

Trans-

.

Yo trabajo mucho y vivo mucho menos de lo que pudiera,

pero la luna es hermosa y hay estrellas azules…..

Yo vivo la casta canción de mi corazón.”

(Federico García Lorca a Emilia Llanos Medinor, 1920)

.

La luna está en un estado de duda

sobre si deba escoger ser hombre o mujer.

 

Ha habido rumores y todo tipo de

alegatos, declaraciones atrevidas, embustes públicos:

 

Él es beligerante; Ella está deprimida.

Cuando él se disipa el mundo se balancea al filo;

cuando ella florece el crimen brota.

 

¡Oh, cómo vacila el impulso operístico!

Busca, querido/cosita,

en lo profundo del charco en blanco.

.

(2015)

. . .

Rita Dove

(born 1952, Akron, Ohio, USA)

Canary

(for Michael S. Harper)

.

Billie Holiday’s burned voice

had as many shadows as lights,

a mournful candelabra against a sleek piano,

the gardenia her signature under that ruined face.

(Now you’re cooking, drummer to bass,

magic spoon, magic needle.

Take all day if you have to

with your mirror and your bracelet of song.)

Fact is, the invention of women under siege

has been to sharpen love in the service of myth.

If you can’t be free, be a mystery.

.

(1989)

. . .

Flash Cards

.

In math I was the whiz kid, keeper
of oranges and apples. What you don’t understand,
master
, my father said; the faster
I answered, the faster they came.

I could see one bud on the teacher’s geranium,
one clear bee sputtering at the wet pane.
The tulip trees always dragged after heavy rain
so I tucked my head as my boots slapped home.

My father put up his feet after work
and relaxed with a highball and The Life of Lincoln.
After supper we drilled and I climbed the dark

before sleep, before a thin voice hissed
numbers as I spun on a wheel. I had to guess.
Ten, I kept saying, I’m only ten.

.

(1989)
. . .

Golden Oldie

.

I made it home early, only to get
stalled in the driveway, swaying
at the wheel like a blind pianist caught in a tune
meant for more than two hands playing.

 

The words were easy, crooned
by a young girl dying to feel alive, to discover
a pain majestic enough
to live by. I turned the air-conditioning off,

 

leaned back to float on a film of sweat,
and listened to her sentiment:
Baby, where did our love go?—a lament
I greedily took in

 

without a clue who my lover
might be, or where to start looking.

.

(1995)

. . .

The Spring Cricket considers the Question of Negritude

.

I was playing my tunes all by myself;

I didn’t know anybody else

who could play along.

 

Sure, the tunes were sad—

but sweet, too, and wouldn’t come

until the day gave out. You know

 

that way the sky has of dangling

her last bright wisps? That’s when

the ache would bloom inside

.

until I couldn’t wait; I knelt down

to scrape myself clean

and didn’t care who heard.

.

Then came the shouts and whistles,

the roundup into jars, a clamber of legs.

Now there were others: tumbled,

 

clouded. I didn’t know their names.

We were a musical lantern;

children slept to our rasping sighs.

 

And if now and then one of us

shook free and sang as he climbed

to the brim, he would always

 

fall again. Which made them laugh

and clap their hands. At least then

we knew what pleased them,

 

and where the brink was.

.

(2012)

. . .

Trans-

.

I work a lot and live far less than I could,
but the moon is beautiful and there are
blue stars . . . . I live the chaste song of my heart.”

Federico García Lorca to Emilia Llanos Medinor,
1920

.

The moon is in doubt
over whether to be
a man or a woman.

 

There’ve been rumours,
all manner of allegations,
bold claims and public lies:

 

He’s belligerent. She’s in a funk.
When he fades, the world teeters.
When she burgeons, crime blossoms.

 

O how the operatic impulse wavers!
Dip deep, my darling, into the blank pool.

.

(2015)

 

. . . . .


Cornelius Eady: “Abril” y otros poemas

Planta de semillero de Impatiens capensis_abril de 2016_Jewelweed seedling sprouting up in the backyard_April 26th 2016

Cornelius Eady

(nace 1954, Rochester, Nueva York, EE.UU.)

Abril

.

De golpe, las piernas quieren un tipo diferente de empleo.

Esto es porque los ojos miran por la ventana

Y está llena de esperanza la vista.

Es porque están mirando por la ventana los ojos

.

Y la calle luce un quebrado mejor que el día antes.

Esto es lo que dicen los ojos a las piernas,

Y las articulaciones se vuelven embadurnadas con una savia fresca

Que echaría brotes si pegada a una rama diferente.

.

Las piernas quieren una clase de empleo diferente.

Es porque los oídos oyen lo que estaban esperando,

Lo que uno no puede trazar con palabras

Pero lo hace latir más veloz el corazón, como si

Uno había acabado de encontrar dinero en la calle.

.

Las piernas quieren actuar delante del mundo entero.

Quieren recuperar su garbo.

Esto es porque la nariz encuentra por fin el aroma correcto

Y ella jala el cuerpo protestando en la pista de baile.

Es porque las manos, estirando en su aburrimiento,

Rozan por casualidad las faldas del mundo.

. . .

Cuervos en el viento fuerte

.

Se van del techo los cuervos.

No pueden agarrarse;

También podría posarse en una fuga de petróleo.

.

Tal baile tan torpe,

Estos caballeros

Con sus chamarras negras moteadas.

Tal baile mareado,

.

Como si no supieran donde estaban.

Tal baile cómico,

Mientras intentan poner las cosas en orden

Al tiempo que el viento los reduce.

.

Y tal baile apesadumbrado.

El amor – tan embarazoso

Cuando se equivoca

.

En frente de todos.

.

(1985)

. . .

Un pequeño momento

.

Cruzo la entrada de la panadería de al lado de mi apartamento.

Estan a punto de extraer del horno algo de tostada con queso,

Y les pregunto: ¿Cuál es ese aroma? Soy siendo un poeta,

Estoy preguntando

.

Lo que todos los demás

Querían decir pero, de alguna manera, no habían podido;

Estoy hablando de parte de dos otros clientes

Que deseaban comprar el nombre de ese aroma.

A la mujer detrás del mostrador

Pido un porcentaje de su venta – ¿estoy coqueteando?

¿me vuelvo alegre porque se alargan los días? Y ésto es

.

Lo que hizo: ella toma su tiempo eligiendo las rebanadas.

“Estoy escogiendo las buenas,” me dijo.

Es el catorce de abril; la Primavera, con

Cinco a diez grados aún no llegan – pero vendrán.

Algunos días me siento mi deber;

Algunos días me encanta mi tarea.

.

(1997)

. . .

Un poeta baila con el objeto inanimado

(para Jim Schley)

.

El paraguas, en este caso;

Previamente, el taburete y

Los pilares de madera que

Soportan el techo.

.

Este cuate – sabes –

Danzará con cualquier cosa;

Le gusta la idea.

.

Pues recoge unas sandalias desechadas de alguna señora,

Las empuja contra su cabeza

– como caracolas – o

Orejas de un burro.

.

¡No hay nada

– declara su cuerpo –

Que está seguro de la danza de ideas!

.

(1985)

. . .

Cornelius Eady

(born 1954, Rochester, New York, USA)

April

.

Suddenly, the legs want a different sort of work.

This is because the eyes look out the window

And the sight is filled with hope.

This is because the eyes look out the window

.

And the street looks a fraction better than the day before.

This is what the eyes tell the legs,

Whose joints become smeared with a fresh sap

Which would bud if attached to a different limb.

.

The legs want a different sort of work.

This is because the ears hear what they’ve been waiting for,

Which cannot be described in words,

But makes the heart beat faster, as if

One had just found money in the street.

.

The legs want to put on a show for the entire world.

The legs want to reclaim their gracefulness.

This is because the nose at last finds the right scent

And tugs the protesting body onto the dance floor.

This is because the hands, stretching out in boredom,

Accidentally brush against the skirts of the world.

. . .

Crows in a Strong Wind

.

Off go the crows from the roof.

The crows can’t hold on.

They might as well

Be perched on an oil slick.

.

Such an awkward dance,

These gentlemen

In their spotted-black coats.

Such a tipsy dance,

.

As if they didn’t know where they were.

Such a humorous dance,

As they try to set things right,

As the wind reduces them.

.

Such a sorrowful dance.

How embarrassing is love

When it goes wrong

.

In front of everyone.

. . .

A Small Moment

.

I walk into the bakery next door

To my apartment. They are about

To pull some sort of toast with cheese

From the oven.   When I ask:

What’s that smell? I am being   

A poet, I am asking

.

What everyone else in the shop

Wanted to ask, but somehow couldn’t;

I am speaking on behalf of two other

Customers who wanted to buy the

Name of it.   I ask the woman

Behind the counter for a percentage

Of her sale. Am I flirting?

Am I happy because the days

Are longer?   Here’s what

.

She does: She takes her time

Choosing the slices.   “I am picking

Out the good ones,” she tells me.   It’s

April 14th. Spring, with five to ten

Degrees to go.   Some days, I feel my duty;

Some days, I love my work.

. . .

Poet dances with inanimate object

(for Jim Schley)

.

The umbrella, in this case;

Earlier, the stool, the

Wooden pillars that hold up

the roof.

.

This guy, you realize,

Will dance with anything—

—He likes the idea.

.

Then he picks up some lady’s discarded sandals,

Holds them next to his head like sea shells,

Donkey ears.

.

Nothing,

his body states,

Is safe from the dance of ideas!

. . . . .


Poemas para el Ciclo de Vida: Anne Spencer: “Otro abril”

La poetisa Anne Spencer con su marido Edward y dos nietas_Lynchburg, Virginia, EE.UU._hacia 1930 / Poet Anne Spencer and her husband Edward in their Lynchburg, Virginia garden with two of their grandchildren_circa 1930

La poetisa Anne Spencer con su marido Edward y dos nietas_Lynchburg, Virginia, EE.UU._hacia 1930 / Poet Anne Spencer and her husband Edward in their Lynchburg, Virginia garden with two of their grandchildren_circa 1930

. . .

Anne Spencer (Annie Bethel Bannister, 1882-1975)

Otro abril

.

Ella está demasiado débil para cuidar a su jardín este año,

y no pudo hacerlo el año pasado; es una mujer mayor.

Las plantas lo entienden

entonces se agrupan pues crecen sin reservas.

La glicinia, púrpura y blanca,

salta del árbol a la caja-casa de golondrinas,

está arrastrado hacia abajo por globos de pétalos fragantes

que apuntalan y robustecen la vid, pues

desciende y toca la Tierra…y

se dispara otra vez

serpenteando, colgante – y

repiquetea: “¡Abril, de nuevo, aquí está abril!

Y la ventana de donde la vieja contempla

necesita un lavado ––

. . .

Réquiem

.

Oh, yo que había deseado tanto ser dueña de algún suelo

ahora mejor estoy consumida por la tierra.

La sangre al río, el hueso al terreno

la tumba restaura lo que encuentra un lecho.

.

Oh, yo que bebía del barro oloroso de la Primavera

devuelvo su vino para otra gente.

El aliento al aire, el corazón a las hierbas

mi corazón estando despojado,

entonces yo descanse.

. . .

Tierra, te agradezco

.

Tierra, te agradezco

por el placer de tu idioma.

Has experimentado unos momentos difíciles

trayéndolo a mí – del suelo –

gruñir a través del sustantivo

todo el camino hacia

sensibilidad

sensación

forma de ver

sentido de olfato

tocar

–– dicho de otro modo:

el conocimiento que

¡yo soy! / ¡sigo aquí!

. . .

Poemas del florilegio Black Nature: Four Centuries of African-American Nature Poetry (Naturaleza Negra: Cuatro Siglos de Poesía Afroamericana sobre la Naturaleza) © 2009, Camille T. Dungy (editor)

. . .

Anne Spencer (Annie Bethel Bannister, 1882-1975)

Another April

.

She is too weak to tend

her garden last year, this

year – and old.

The plants know, and

cluster, running free.

The wisteria, purple and white,

leaps from tree to martin-

box dragged down by globes

of the fragrant wet petals

to shore up, strengthen the vine, then

drops to touch Earth, to shoot

up again looping, hanging,

pealing out “April again!”

.

April is here!…

And the window from

which she stares needs washing ––

. . .

Requiem

.

Oh, I who so wanted to own some earth,

Am consumed by the earth instead:

Blood into river

Bone into land

The grave restores what finds its bed.

.

Oh, I who did drink of Spring’s fragrant clay,

Give back its wine for other men:

Breath into air

Heart into grass

My heart bereft – I might rest then.

. . .

[Earth, I Thank You]

.

Earth, I thank you

for the pleasure of your language.

You’ve had a hard time

bringing it to me

from the ground

to grunt thru the noun

To all the way

feeling      seeing     smelling     touching

––awareness

I am here!

. . . . .


Lucille Clifton: “La muerte de Caballo Loco”

Strange Man of the Lakota_Crazy Horse around 1876_giclée print on watercolour paper_copyright Kenneth Ferguson“Strange Man of the Lakota” (Crazy Horse around 1876): giclée print on watercolour paper © Kenneth Ferguson

.

Un poema para El Día Americano del Indio / El Día del Indio Americano (19 de abril):

.

Lucille Clifton (1936-2010)

la muerte de Caballo Loco * (5 de septiembre de 1877, a la edad de 35)

.

en los cerros donde el aro

del mundo

se inclina a las cuatro direcciones

ha mostrado a mí el WakanTanka*

el camino que caminan los hombres es una sombra.

Yo era un niño cuando llegué a comprender ese hecho:

que los cabellos largos y las barbas grises, y yo,

tendríamos que entrar al sueño para ser real.

.

por lo tanto soñé y soñé

y sobreviví.

.

soy el último jefe de guerra,

nunca derrotado en batalla*.

Lakotah*, acuérdense mi nombre.

.

ahora durante esta vuelta

mis huesos y mi corazón

están calentitos en las manos de mi padre.

WakanTanka me ha enseñado que

las sombras van a quebrarse

cerca del arroyo llamado Rodilla Herida*

.

acuérdense mi nombre, Lakotah.

soy el último jefe de guerra.

padre, el corazón,

nunca vencido en batalla,

padre, los huesos,

nunca dominado por batalla,

déjenlos al sitio de Rodilla Herida

.

y acuérdense nuestro nombre: Lakota.

estoy soltado de la sombra.

Mi caballo sueña / baila debajo de mí

mientras entro en el mundo real.

. . .

*Caballo Loco = “Crazy Horse” en inglés y Tȟašúŋke Witkó en la lengua Sioux. aprox.1840 – 1877. Era un líder de guerra de los indios Lakotah (una rama de la nación indígena Sioux de las Grandes Llanuras de los EE.UU.)

*WakanTanka = el “gran espíritu” o el “gran misterio”: el término para lo sagrado o lo divino en la cosmovisión de la gente Sioux.

*nunca derrotado en batalla = La Batalla de Little Big Horn (junio de 1876)

*Lakotah = la gente Sioux en los estados de Dakota del Norte y Dakota del Sur.

*Rodilla Herida = “Wounded Knee” en inglés. Lugar en Dakota del Sur. Sitio de una matanza de los indios Sioux por los soldados del gobierno estadounidense. Considerada como “el episodio final” en la conquista de la gente indígena norteamericana.

. . .

Lucille Clifton (1936-2010)

the death of crazy horse (sept.5th, 1877, age 35)

.

in the hills where the hoop

of the world

bends to the four directions

WakanTanka has shown me

the path men walk is shadow.

i was a boy when i saw it,

that long hairs and grey beards

and myself

must enter the dream to be real.

.

so i dreamed and i dreamed

and i endured.

.

i am the final war chief.

never defeated in battle.

Lakotah, remember my name.

.

now on this walk my bones

and my heart

are warm in the hands of my father.

WakanTanka has shown me the shadows

will break

near the creek called Wounded Knee.

.

remember my name, Lakotah.

i am the final war chief.

father, my heart,

never defeated in battle,

father, my bones,

never defeated in battle,

leave them at Wounded Knee

.

and remember our name. Lakotah.

i am released from shadow.

my horse dreams and dances under me

as i enter the actual world.

. . . . .

Otras reflexiones para El Día del Aborigen Americano…

.

https://zocalopoets.com/2015/04/19/el-dia-del-aborigen-americano-en-ingles-michelle-obama-april-19th-the-day-of-the-indian-of-the-americas-a-speech-by-michelle-obama/

.

https://zocalopoets.com/category/juan-felipe-herrera/

. . . . .

 


Nieve en abril: tres poemas / Snow in April: three poems

Nieve y hielo en un sillón Muskoka_Snow and ice on a Muskoka chair_Toronto Canadá_5 de abril de 2016

C. Richard Miles (nacido 1961, Yorkshire, Inglaterra)

La nieve en abril

.

Si tienes que despreciarme,

déjalo ser con el toque que da la nieve en abril

a las floraciones delicadas y livianas

para que yo no sufriere y no me dañará mucho.

.

Si tienes que fastidiarme,

déjalo ser presto como la nieve cayendo en abril

algo que no dura.

Descansando solo un rato pues pasa como una neblina;

y no me picará, no sentiré el piquete.

.

Si tienes que pelear conmigo,

déja que los golpes tiernos, como la nieve de abril,

hicieren ninguna marca duradera

mientras la luz dulce del sol primaveral

está ocasionando el renacimiento verde en el campo herboso.
Pero aún las nieves de abril pueden sorprenderme de nuevo

y me perturba de mi reposo;

porque la nieve es la fría visitante inoportuna de abril.

. . .

Daniel Carter (EE.UU.)

La nieve en abril

.

Es de veras un alarde lamentable

cuando alguien quiere encajar en un lugar donde él no encaja,

y ser un déspota que ya no ordena el día.

.

Los hombres mortales no pueden guardar para largo sus coronas.

Nuevas doctrinas decretan la devolución de sus botines;

no está en su poder la capacidad de prolongar su vidas.

.

Al mandato del frente frío el aire cálido retrocede

mientras intenta recuperar su sitio de protagonismo;

pero no hay recompensas por esfuerzos vanos.

.

La nieve está odiada por su irritabilidad.

Deseaba el amor de la gente en masa

pero el suelo derritiendo expone su impotencia.

. . .

Matthew Zapruder

(nacido 1967, Washington, Distrito de Columbia, EE.UU.)

Nieve de abril

.

Hoy en El Paso todos los aviones están dormidos en la pista;

el mundo está retrasado.

Los consultores políticos tomando sus whisky guardan bajadas sus cabezas,

elevándolas solamente para mirar a la bella camarera marcada

que luce como collar las teclas de una máquina de escribir.

Las teclas tintinan cuando les trae las bebidas.

.

Fuera de las ventanas gigantes de hoja de vidrio

los aviones están bañados de nieve y está amontonando en las alas;

me siento como una montaña de cargadores de celulares.

Cada de las variadas fes de nuestros variados padres

nos guardan protegidos solo en parte; no quiero hablar por teléfono con un ángel.

.

De madrugada, antes de dormirme, ya estoy soñando:

de café, de generales ancianos, de las caras de estatuas

y cada una tiene la expresión eterna de uno de mis sentimientos.

Investigo esos sentimientos sin sentirme nada.

Manejo mi bici al borde del baldío.

Soy el presidente de este vaso de agua.

. . .

C. Richard Miles (born 1961, Yorkshire, England)

Snow in April

.

If you must slight me, let it be the touch
That snow in April, falling soft and white
Gives to the blossoms delicate and light,
So I don’t suffer, it won’t harm me much.
If you must spite me, let it be as quick
As snow in April falling, not to last.
Lies just one moment then, like mist is past,
So it won’t sting me; I won’t feel the prick.
If you must fight me, let the tender blows
Like snow in April, make no lasting mark
As soft, spring sunshine, on the grassy park,
Brings green renewal. But yet April snows
Can still surprise me, stir me from my rest;
For snow is April’s chill, unwelcome guest.

. . .

Daniel Carter (USA)

Snow in April

.

It is truly a pitiful display, When one wants to belong in a place that he doesn’t belong. To be a despot that no longer rules the day. . Mortal men can’t keep their crowns for long. New doctrines decree the return of their spoils. It is not in their power for their life to prolong. . At the cold front’s behest the warm air recoils, As it tries to regain its place of prominence. But there are no rewards for futile toils. . The snow is only hated for its petulance. It desired the love of the masses, but the thawed soil displayed its impotence.

. . .

Matthew Zapruder (born 1967, Washington D.C.)

April Snow

.

Today in El Paso all the planes are asleep on the runway. The world

is in a delay. All the political consultants drinking whiskey keep

their heads down, lifting them only to look at the beautiful scarred

waitress who wears typewriter keys as a necklace. They jingle

when she brings them drinks. Outside the giant plate glass windows

the planes are completely covered in snow, it piles up on the wings.

I feel like a mountain of cell phone chargers. Each of the various

faiths of our various fathers keeps us only partly protected. I don’t

want to talk on the phone to an angel. At night before I go to sleep

I am already dreaming. Of coffee, of ancient generals, of the faces

of statues each of which has the eternal expression of one of my feelings.

I examine my feelings without feeling anything. I ride my blue bike

on the edge of the desert. I am president of this glass of water.

. . . . .


El aniversario de un magnicidio: un poema oblicuo / Anniversary of an assassination: a poem on the diagonal

Carboncillo de Martin Luther KING junior (1929-1968)_por John Wilson / Charcoal study for a bronze sculpture of Martin Luther KING Jr. by John Wilson (1922- 2015)

Carboncillo de Martin Luther KING junior (1929-1968)_por John Wilson / Charcoal study for a bronze sculpture of Martin Luther KING Jr. by John Wilson (1922- 2015)

Gerald W. Barrax (nac.1933, Attalla, Alabama, EE.UU.)

King: 4 de abril de 1968

(para Eva Ray *)

.

Cuando yo era un niño en Alabama

los golpetazos de las hachas bajaban en el otoño

y intenté estar en otro lugar,

pero los chillidos de los chanchos muriendos

y los guarros y la vista de sus gargantas abiertas

estaban en todas partes.

A mí no estuve dado ese tipo de estómago / fortaleza.

.

Cuando tuve catorce años

maté con mi carabina de aire comprimido Daisy Red Ryder

la última cosa más grande que un ratón:

un zorzal petirrojo gordo sobre un alambre telefónico;

un petirrojo aún cantando mientras mi primer tiro

disparó en lo alto y miré por la mira y oí de donde fui

el ruido sordo del perdigón cobre en su pecho rojo gordo.

Solo paró el petirrojo y se cayó hacia atrás.

Y yo había escaparme

antes del pájaro chocando con el suelo –

llevando conmigo mi estómago.

.

Nunca entenderé a la gente ésto:

si la cosa blanda en el estómago puede estar recorto.

Es porque me perdí todas las Guerras.

Pero cuando aprendí que la no-violencia nos mata de todas maneras,

yo deseaba deseaba deseaba hacerlo, sí,

lo deseaba poder hacerlo –

¿Sabes como lo siente / que quiere decir

el deseo de poder matar? ¿Y desear estar dado esa capacidad?

.

Pero yo soy yo.

Y lo que me hizo es lo que te hizo

Y anestesio la cosa blanda para dejar de retorcerme

cuando lo hacen, hermanos/camaradas. Grito:

bien hecho, bien hecho, de puta madre,

está con ustedes mi corazón

aunque mi estómago queda en las pocilgas de Alabama.

.

* Eva Ray fue – quizás – una pariente de James Earl Ray (el asesino de Martin Luther King, junior).

El poeta – Gerald W. Barrax – es afroamericano.

BB gun in design style from the 1940s

Gerald W. Barrax (born 1933, Attalla, Alabama, USA)

King: April 4, 1968

(for Eva Ray *)

.

When I was a child

in the Fall the axes fell

in Alabama and I tried

to be somewhere else,

but the squeals of the pigs dying

and hogs and the sight of their

opened throats were everywhere.

.

I wasn’t given that kind of stomach.

.

When I was 14, I killed

my last thing bigger than a mouse

with my Daisy Red Ryder,

a fat robin on a telephone wire,

still singing,

as my first shot went high

I sighted down and heard from where I was

the soft thud of the copper pellet in his

fat red breast. It just stopped

and fell over backwards

and I had run away

before it hit the ground, taking

my stomach with me.

.

I’ll never know about people

if the soft thing in the stomach can be cut out –

because I missed all the wars –

but when I learned that

non-violence kills you anyway

I wished

I wished I could do it I wished I

could ––

do you know what it means to wish

you could kill,

to wish you were given that?

.

But I am me.

Whatever made me made you,

and I anaesthetize the soft thing

to stop squirming when

you do it brothers I shout

right on right on rightON

my heart is with you

though my stomach is still in Alabama pigpens.

.

* Eva Ray was– perhaps –a relative of James Earl Ray (the assassin of Martin Luther King, Jr.) The poet– Gerald W. Barrax – is African-American.

 

. . . . .