“Flor de mi alma” / “Flower of my soul”

Lilas en Toronto_26 de mayo de 2016

Flor de mi alma”

.

Flor de mi mente:

Creces en mí el alcance – la gama –

de las perspectivas de Pensamiento – de La Idea.

.

Flor de mi corazón:

Me ayudas recordar los Gozos – y los Miedos –

de estar enamorado.

Y eso es algo bueno, porque tú me haces más humano.

.

Flor de mi alma:

Me tocas con tu sonrisa…

Y esa energía alcanza en ese lugar invisible de mí

lo más profundo –

donde vive el auténtico Yo.

. . .

Flower of my soul”

.

Flower of my Intelligence:

You make bloom in me the scope – the spectrum –

of Thought, of Ideas.

.

Flower of my Heart:

You help me to recall the Joys – and the Fears – of being in Love.

And that’s something good, because it makes me more human.

.

Flower of my Soul:

You touch me with your smile…

And such energy reaches all the way to that invisible place

the deepest place –

where lives the authentic Me.

. . . . .


Ruth Ellen Kocher: “Una meditación sobre la respiración”

Floración de lila_23 de mayo de 2016_Toronto

Ruth Ellen Kocher

(nace 1965, Wilkes-Barre, Pennsylvania, EE.UU.)

Una meditación sobre la respiración

.

Cuando amamos las palabras, ellas prenden fuego.

Édourd Glissant

.

para A.M.

.

I

.

Por último he aprendido hablar con Dios

por medio de mi hambre del aire, una reflexión asmática.

Como un perro que rema en la mar profunda,

y las olas están llevando su agitación hacia su hogar,

en algún lugar entre los pliegues rosas de los pulmones.

.

II

.

Llama a Dios. Recuerda el regalo de la música.

Como una flauta da un soplo de aire al cuerpo,

ondula el acorde entre A y C;

o como una trompa moja sus alas en un lago,

invisible detrás de la sombra nocturna del árbol.

Oye un sonido staccato cumplimenta una tarde

mientras unos amigos se acercan, con su risa audible:

Dios expeliendo la respiración del intrumento del cuerpo.

.

III

.

El incienso en la parte trasera de la garganta

no tiene gusto al sabor de Dios; también la lila.

Inhala la estación que falla,

las floraciones de un árbol – que se pudren –

o la pata mutilada de un conejo,

dejada descomponerse sobre una pared del jardín.

No despedirás el sabor de Dios.

.

IV

.

No está en casa Dios.

Dios rodea el estribillo de un himno.

Dios trota de aquí a Atlanta – y aquí

es un lugar en todas partes.

Dios jadea el olor de saguaro agriándose a lo largo del desierto

y Él se detiene para rellenar los pechos de gecos

con el aire chamuscado de la mañana.

Aun los martines-pescadores

vuelan como un instrumento de viento madera

para enviarle – en su ausencia – sus deseos.

.

V

.

El mismo pulso, largo y corto, el jalón y el empujón.

Pausa para exhalar completamente; inhala, pausa.

Aspira a la cavidad honda de tu verano,

la cuba ahuecada de “sin palabras”

mientras cruzas la calle,

la inhalación rápida mientras tus rodillas se doblan

a cada escalón del pozo de la escalera.

Tiemblas el sonido que haces en este mundo.

Respira – respira duro. Casi como si

alguien puede que oírte.

. . .

Ruth Ellen Kocher

(born 1965, Wilkes-Barre, Pennsylvania, USA)

Meditation on Breathing

.

When we love words, words catch fire.

Édourd Glissant

.

for A.M.

.

I

.

I have finally learned to speak to God

through my hunger for air, asthmatic

searching: a dog paddling in deep sea,

wave carries his churning home

somewhere between the lungs’ pink folds.

.

II

.

Call God. Remember the gift of music.

How a flute gives breath to a body,

undulates the chord between A and C,

or a horn wets its wings on a lake

invisible behind the tree’s night shadow.

Hear staccato fill an evening while friends

gather around, their audible laughing, God

expelling breath from the body’s instrument.

.

III

.

Incense on the back of the throat

does not taste like God. Lilac does not

taste like God. Breathe in the failing

season, the rotting blossoms of an overgrown

tree, or a rabbit’s severed leg

left to rot on a garden wall.

You will not exhale the taste of God.

.

IV

.

God is not home. God skirts the refrain

of a hymn. God jogs from here to Atlanta,

and here is an everywhere place. God pants

souring saguaro scent through the desert and stops

to fill the chests of gecko with scorched

morning air. Even the kingfishers woodwind

their wishes to God’s absence.

.

V

.

The same pulse, long and short, pull

and push. Pause to exhale fully. Inhale,

pause. Breathe into the deep

cavity of your summer, the hollowed cask

of wordlessness as you cross the street,

the quick draw in as your knees bend

into each stairwell step. Shudder the sound

you make in the world. Breathe. Breathe hard,

as though someone might hear you.

. . . . .


Al Young: tres poemas: “Como comienzan las estrellas”, “Entonces, Luna, ¿hay la vida sobre ti?” y “Sueños del Paraíso”

El trilio blanco_Trillium grandiflorum_la primera flor del bosque en abril o mayo_Toronto Ontario Canadá_mayo de 2016

Al Young

(nace 1939, Ocean Springs, Mississippi, EE.UU.)

Como comienzan las estrellas

.

No pido perdón

y no quiero estar dejado

– no completamente – no todavía –

a menos mientras el sufrimiento atraviesa

el único mundo que conozco: éste.

No hay una canción por Mel Waldron

o un épico de Marlene Dietrich en negro y blanco

donde garabatear contra los paradigmas del Tiempo

significa algo benigno,

como descartando las acciones y el comportamiento del presente

porque entiendo y comprendo

– al hondo, dentro de mi (y tambien por encima de mí) –

que la vida sí misma representa todo esto.

.

Esto: un drama kamikaze

– aun cósmico –

y cómico – por seguro –

en un estilo tan común que

invita el desconcierto.

. . .

Entonces, Luna, ¿hay la vida sobre ti?

.

¿Hay la vida sobre ti? Dime, Luna.

Algunos místicos anuncian Sí;

la mayoría de científicos dice No.

Y tú, Luna de las lunas, cuál indicas?

¿Hay la vida sobre ti?

.

¿Qué te parace dentro de esas rocas tuyas?

¿Tienes por seguro que

no hay una forma microscópica de vida embrionaria,

diminuta pero sembrada,

que está empotrada en

la caspa que albergas

al lado de tus mares tranquilas y muertas?

.

Es algo divertido

– platicando de todo esto –

pero teórico, tienes que aceptar.

Por el momento, hay Vida bastante para mí

cuando te miro pues entiendo que

eres, en cierta medida,

yo.

. . .

Sueños del Paraíso

.

He soñado unos sueños del Paraíso

donde todo lo que haces es

abrir el corazón para dejar rezumarse el infinito;

es algo experimentar, eso sí.

.

Una noche en Detroit

– durante el muerto de mi padrastro –

yo estaba agotado, también optimista sobre todo,

y yo estaba de vigilia, apenándome / preguntándome.

A las cuatro de la mañana

la habitación entera – y yo también –

empezamos a expandir.

.

Yo sentía mareado con una afirmación callada.

Es decir: Creo que fue un sentimiento lo que

cada uno de nosotros tiene derecho.

Y no occure afuera en el gran mundo de oro y enfrentamiento

sino dentro de una soledad perfecta – guardado para si.

Es un sosiego – una sorpresa –

y algo que es imposible matar.

. . .

Al Young

(born 1939, Ocean Springs, Mississippi, USA)

How Stars Start

.

I don’t ask to be forgiven

nor do I wish to be given up,

not entirely, not yet, not while

pain is shooting clean through

the only world I know: this one.

There is no Mal Waldron song or

Marlene Dietrich epic in black

& white where to scrawl against

the paradigms of time is to mean

something benign, like dismissing

present actions or behaviour because

I know & understand deep down

inside & beyond that life itself

is acting all of this out; this

kamikaze drama, cosmic if you

will, but certainly comic, in a style

so common as to invite confusion.

. . .

So Is There Life on You, Moon?

.

So is there life on you, Moon?
Some mystics say yes & most
scientists say no. What do
you say, moon of moons?
Is there life on you?

.

How about inside those rocks
of yours? Are you sure
there isn’t some microscopic
form of mini-seeded life-
in-embryo embedded or pillowed
in the dandruff you harbour
by all your dead & tranquil seas?

.

It’s fun to talk about all this,
but academic, you must admit.
I look at you & know you’re partly me.
For now, that’s life enough.

. . .

Dreams of Paradise

.

I’ve had dreams of Paradise where all you do is open your heart
& let the endlessness ooze out. It is quite something to go thru.
One night in Detroit—the death of my stepfather—weary &
hopeful of everything, I lay in bed grieving & wondering,
whereupon, 4 in the morn, the whole room began to expand &
I with it, giddy with silent affirmation—that is to say: It was
the feeling I feel each of us is rightfully entitled to & it doesn’t
happen out in the world of gold & crashing but is a perfect
withinness, a peacefulness & surprise that is unkillable.

. . . . .


Clarence Major: “Sobre la contemplación de una oruga que se transforma en una mariposa”

A milkweed tussock moth caterpillar a.k.a. Euchaetes egle_photo copyright New Hampshire Garden Solutions

Clarence Major

(nace 1936, Atlanta, Georgia, EE.UU.)

Sobre la contemplación de una oruga que se transforma en una mariposa

.

Es un proceso lente, muy lente,

mientras me siento aquí en el porche,

.

simplemente mirando un macho patoso de

las orugas del algodoncillo

.

lentamente transformándose

en una mariposa graciosa

.

mientras colgando del fondo de

una hoja marchita que está oscura con la vida

entre un racimo acre de

otras hojas intensas.

.

De esta vieja rama

que se inclina sobre mi pasamano,

la oruga está pensando

– en este momento particular de su desarrollo natural –

que puede decidir cual manera quiere escoger: volar o morir.

.

Y hacer eso por prestar juramento y por soñar de

poseer el atractivo de la mariposa “cuervo”

o las franjas de la mariposa “tigre”.

O quizás quedar en la etapa crisálida

o convertirse en una mariposa “fraile”.

.

La oruga es un visionario

y un intrigante nato

– en esta luz cambiante donde

gotas con forma de cutícula

brilla y brilla como néctar rojo.

.

Se altera

mientras cuelga del fondo de

esta hoja verde. Está calzado firmemente,

casi como atrancado con resortes metálicos;

y lanzando esa luz

– una luz plateada y purpurina,

y delineado en oro

– adornos dorados.

. . .

Clarence Major

(born 1936, Atlanta, Georgia, USA)

On Watching a Caterpillar Become a Butterfly

.

It’s a slow, slow process

sitting here on the porch

.

just watching a clumsy male

milkweed caterpillar

.

slowly turning itself

into a graceful butterfly while

.

hanging from the underside

of a withered leaf dark with life

.

among a pungent cluster

of other rich leaves

.

from this old branch

leaning over my banister

.

at a certain point

in its natural growth

.

probably caterpillar thinks it can

decide which way

.

it wants to go – to fly or die,

by simply taking an oath and dreaming

.

of having the loveliness

of, say, the male crow butterfly

.

or having the stripes

of the tiger butterfly

.

or maybe stay in the chrysalis stage

or become a friar butterfly

.

caterpillar is a dreamer

and a natural schemer

.

in this changing light where

cuticle-shaped drops of fluid

.

glow and glow

like red nectar

.

changing itself

as it hangs from the bottom

.

of this green leaf

wedged tightly

.

as though bolted

with metal springs,

.

throwing off that light,

a light of silver-purple

.

outlined in gold –

golden trimmings.

. . . . .


“Umbral” y “Mito”: dos poemas de Natasha Trethewey

Helecho_primer plano_mayo de 2016

Natasha Trethewey

(nace 1966, Gulfport, Mississippi / Poeta laureada de los EE.UU. 2012-2014)

Umbral

.

Todo el día estoy escuchando la aplicación de

un solo pájaro carpintero que

está carcomiendo una catalpa

fuera de mi ventana. Está mucho enfocado en la tarea,

.

su cuerpo es un gozne, una aldaba a la

casa abarrotada del recuerdo en que

casi puedo ver la cara de mi madre.

.

Ella está allí, de nuevo, más allá de ese árbol

con sus vainas finas y hojas en forma de corazón.

Tiende las sábanas mojadas en el tendedero, y

.

cada una es un biombo blanco y estrecho entre nosotros.

Y este pájaro carpintero –– tan insitente es, que

ciertamente tiene que buscar otra cosa, algo más –

.

no simplemente los escarabajos y las larvas adentro,

sino un otro regalo que contiene el árbol.

Todo el día ha trabajado, incansablemente,

hiciendo palpitar esos corazones verdes.

. . .

Mito

.

Estuve durmiendo mientras estabas muriendo.

Es como si se escurriera una grieta,

un hueco que hago entre mi duermevela y mi vida despierto,

.

el Érebo en que te guardo – aún intentando no soltar.

Estarás muerto mañana, otra vez, pero en los sueños vives.

Entonces intento recuperarte en la mañana por la mañana.

.

Pesada con reposo, giro con ojos abiertos,

y descubro que no me sigues.

Una y otra vez hay este abandono continuo.

*

Hay este abandono continuo – una y otra vez;

Con ojos abiertos, descubro que no me sigues.

Regresas en la mañana por la mañana,

pesado con reposo, girando.

.

Pero en los sueños vives.

Entonces intento servirme / no soltar.

Estarás muerto mañana, otra vez.

El Érebo en que te guardo – aún hiciendo un esfuerzo –

.

hago entre dormir y despertarme.

Es como si se escurriera una grieta, un hueco.

Estuve durmiendo mientras estabas muriendo.

. . .

Natasha Trethewey

(born 1966, Gulfport, Mississippi / U.S. Poet Laureate 2012-2014)

Limen

.

All day I’ve listened to the industry

of a single woodpecker, worrying the catalpa tree

just outside my window. Hard at his task,

.

his body is a hinge, a door knocker

to the cluttered house of memory in which

I can almost see my mother’s face.

.

She is there, again, beyond the tree,

its slender pods and heart-shaped leaves,

hanging wet sheets on the line –– each one

.

a thin white screen between us. So insistent

is this woodpecker, I’m sure he must be

looking for something else –– not simply

.

the beetles and grubs inside, but some other gift

the tree might hold. All day he’s been at work,

tireless, making the green hearts flutter.

. . .

Myth

.

I was asleep while you were dying.

It’s as if you slipped through some rift, a hollow

I make between my slumber and my waking,

.

the Erebus I keep you in, still trying

not to let go. You’ll be dead again tomorrow,

but in dreams you live. So I try taking

.

you back into morning. Sleep-heavy, turning,

my eyes open, I find you do not follow.

Again and again, this constant forsaking.

*

Again and again, this constant forsaking:

my eyes open, I find you do not follow.

You back into morning, sleep-heavy, turning.

.

But in dreams you live. So I try taking,

not to let go. You’ll be dead again tomorrow.

The Erebus I keep you in—still, trying—

.

I make between my slumber and my waking.

It’s as if you slipped through some rift, a hollow.

I was asleep while you were dying.

. . . . .

 


Poemas de suerte y casualidad / Poems of luck and chance

El día de número 13 en un viernes_mala suerte o algo insignificante...o al azar

Robert Creeley

(1926-2005, Arlington/Acton, Massachusetts, EE.UU.)

Kore

.

Mientras yo caminaba

me encontré con

la chance

que se acercaba en el mismo camino.

.

Y me senté,

por la chance,

para moverme luego

como quizás yo lo haga.

.

Ligera era la madera,

verde y ligera.

Y lo que yo vi antes

no he visto:

una dama,

acompañada por

un hombre

igual de una cabra.

.

Ella poseía ojos oscuros

y su cabello contenía el suelo;

una flauta doble le hacía impulsar.

.

Oh amor,

¿adónde me diriges ahora?

. . .

Donald Hall

(nace 1928, Hamden, Connecticut, EE.UU.)

Oro

.

Un dorado del tono pastel en las paredes,

el oro al centro de unas mayas,

y rosas amarillas empujando de un bol transparente.

Todo el día

holgazaneábamos sobre la cama,

mi mano acariciando el oro de tus muslos,

el oro de tu espalda.

Dormimos y nos depertamos,

entrando juntos en la estancia dorada,

acostándonos,

respirando rápidamente,

pues despacio, de nuevo;

acariciando / cabeceando,

tu mano ahora

tocando mi cabello,

soñolientamente.

.

Durante esos días

elaborábamos cuartos idénticos

dentro de nuestros cuerpos,

algo que los hombres encontrarán

quienes destapan nuestras sepulturas después de un milenio –

resplandeciente y entero.

. . .

Molly Peacock

(nace 1947, Buffalo, New York, EE.UU.)

La chance

.

Ser favorecida – que esto oculte en ti tus aptitudes perspicazes y un amor del pasado, tan ciego, que te atrevas a ir (siempre obteniendo permiso) dentro de las estanterías de la biblioteca, al fondo; sin comida, sin agua; porque tienes una finalidad: para descubrir, bajo la luz regulada, que agarro en las manos un volumen (y estás agarrándolo como tú misma quieras estar agarrada). Sobre todo, tu vida será voces y imágenes – la información. Vayas muy a lo lejos, y sola, y viajes mucho para abrir un libro para renovar tu toque.

. . .

Robert Creeley

(1926-2005, Arlington/Acton, Massachusetts, USA)

Kore

.

As I was walking

I came upon

chance walking

the same road upon.

.

As I sat down

by chance to move

later

if and as I might,

.

light the wood was,

light and green,

and what I saw

before I had not seen.

.

It was a lady

accompanied

by goat men

leading her.

.

Her hair held earth.

Her eyes were dark.

A double flute

made her move.

.

O love,

where are you

leading

me now?”

. . .

Donald Hall

(born 1928, Hamden, Connecticut, USA)

Gold

.

Pale gold of the walls, gold

of the centers of daisies, yellow roses

pressing from a clear bowl. All day

we lay on the bed, my hand

stroking the deep

gold of your thighs and your back.

We slept and woke

entering the golden room together,

lay down in it breathing

quickly, then

slowly again,

caressing and dozing, your hand sleepily

touching my hair now.

.

We made in those days

tiny identical rooms inside our bodies

which the men who uncover our graves

will find in a thousand years,

shining and whole.

. . .

Molly Peacock

(born 1947, Buffalo, New York, USA)

Chance

.

May favour obscure brainy aptitudes in you

and a love of the past so blind you would

venture, always securing permission,

into the back library stacks, without food

or water because you have a mission:

to find yourself, in the regulated light,

holding a volume in your hands as you

yourself might like to be held. Mostly your life

will be voices and images. Information. You

may go a long way alone, and travel much

to open a book to renew your touch.

. . . . .


Poema a la madre: “Todo es inminente” / “It’s all happening right now”: a poem about my mother

Helechos desplegándose_Toronto_8 de mayo de 2016_Ferns unfurling_Toronto_May 8th 2016.

Alexander Best

It’s all happening right now

(A poem about my mother)

.

It’s all happening right now

–– Life.

And what do we understand of it, in the end?

That there’ll be only one thing we’re left holding:

relationships.

––a chain of them, or a necklace – sometimes broken.

.

Yes, it’s all happening right now; there’ll be no second chance.

Yesterday I was a youngster lying with his chin in the soil on a sea of “lily of the valley”;

today, a middle-aged man who forges hope from scorched experience;

I am my mother’s son.

Someone steeled me for these battles; for grace in victory / poise in defeat.

Someone sparked in me an intense imagination / a love of learning

that make what’s painful bearable:

she did this, and does.

.

It’s all happening right now; this is

IT.

Paradise in these brief hours

granted us by choices we’ve made;

by our caprices, even;

and that ambush called luck.

.

Time will claim you, mother, and your children, too.

Ah! But to have known you – to know you still!

Here I stand, holding but one thing in the palm of my hand:

relationships.

And in this chain of them, this necklace,

our relationship, mother,

is the strongest link,

the most perfect pearl.

. . .

Alexander Best

Todo es inminente

(Poema a la madre)

.

Todo está aconteciendo ahora; todo es inminente.

Hay la Vida, esta vida – porque no hay otra.

¿Y qué comprendiéremos de ella, a la larga?

Que habrá una sola cosa que permanecemos agarrando:

las relaciones – parentesco o amistad.

Una cadena de relaciones, o un collar – a veces quebrado.

.

Sí, todo está pasando justo ahora; no habrá segundos chances.

Ayer fui un chico echándose con su barbilla en el barro

sobre un mar de “lirio del valle”;

hoy soy un hombre de mediana edad que

forja la esperanza de la experiencia quemada;

soy hijo de mi madre.

Alguien me armé de valor para estas batallas;

por la gracia en mis victorias y una desenvoltura en mis derrotas;

ella lo hizo. Alguien chisporroteó en mí

una imaginación intensa y un amor de aprendizaje que

hacen soportable el sufrimiento;

ella hizo esto, ella lo hace.

.

Todo ocurre ahora mismo; esto es el momento.

El paraíso encuadra estas horas breves

concedidas vía las elecciones que hemos hecho;

aun por nuestros caprichos;

y esa emboscada llamada la suerte.

.

El tiempo te reclamará, madre – también a tus hijos.

Ah, pero te he conocido – y aún te conozco.

Aquí estoy parado,

agarrando una sola cosa en la palma de mi mano:

las relaciones.

Y en esta cadena de relaciones, en este collar,

es la nuestra, madre, que es

el eslabón más sólido,

y la perla más perfecta.

. . . . .