Rabia y El Diente de León: poemas de Lee Maracle
Posted: July 21, 2015 Filed under: Lee Maracle, POETS / POETAS, Spanish, ZP Translator: Alexander Best Comments Off on Rabia y El Diente de León: poemas de Lee MaracleLee Maracle
(Escritora/poeta Salish-Sto:lo, n. 1950, Vancouver, British Columbia, Canadá)
Rabia
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Voceo mi rabia
hacia las páginas de un libro
– que yo trate bien humanamente posible
a la gente.
. . .
Sin título
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No discutamos ninguna cosa,
No seamos razonable;
porque éso supone que somos humanos:
seres cariñosos y solícitos,
que necesitan paciencia, dulzura y amor.
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La meta no es unidad; es ganar esta lucha.
Contraataca. Patea el orgullo de tu amante.
Desmantela su dignidad.
Y bebe, bebe, bebe
a los fantasmas en tu clóset.
. . .
Sola
.
Estoy sola, tan sola.
Solitaria, sí – y quiero permanecer como eso.
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Me gustan sombras breves y entreviendos de los hombres.
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En la ausencia de un auténtico amor,
me conformaré con el engaño.
. . .
Esfuerzos
.
Tomé fuertemente del vino del colonizador,
aprendí muy bien su lengua,
y contemplé con asombro en su éxito.
.
Me tambaleé a través de su cultura, fermentado en escuelas del oeste.
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Mi empeño me sirvió para nada.
Ahora es ese seguir intentando que me provoca tan vergüenza.
. . .
Diente de León
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Hay un diente de león al lado de una calle de hormigón – en Toronto.
Sus hojas: una mezcla desarreglada en verde y marrón.
Este diente de león ralo está rengueando.
.
Hay una flor junto a un bloque de concreto,
en la calle Bay, en la ciudad de Toronto.
Permanentemente rebelándose contra
tacones con clavos y trajes de sarga azul.
.
El desfile monetario por la calle Bay a las cinco de la tarde
desdeña:
“¡Flor amarilla de pollito!”
Y está sordo a los chillidos silenciosos del león delgado y envejecido.
.
Mis hojas, mi rostro, mi piel…
Ellos me rascan, ellos me descarapelan la piel.
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Hay una flor, al arcén del camino…
Necesita martillos neumáticos y aparatos brutos
para desenterrar el hormigón de las banquetas de las calles de Toronto
– ¡para hermosear la ciudad por los trajes de sarga azul!
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Pero, con este león “dandy” (chachi),
solo existía una semilla,
unas gotas de lluvia-ácida,
“pantalones” y temple,
y un deseo negro de renguearse hacia adelante
(si un poco mugroso).
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Hay una flor…
. . .
Poemas del poemario Bent Box (Caja de Madera Curvada) por Lee Maracle, © 2000 (Theytus Books Ltd., Penticton, British Columbia)
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El “Lirio de Día” Ubicuo de Julio: David Budbill y Albert Ahearn
Posted: July 19, 2015 Filed under: Spanish, ZP Translator: Alexander Best Comments Off on El “Lirio de Día” Ubicuo de Julio: David Budbill y Albert AhearnDavid Budbill (nacido 1940)
El “Lirio de Día” Ubicuo de Julio
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Hay un “lirio de día” del color naranja que florece en julio
y está en todas partes – justo ahora.
Común. Corriente.
Brota en el patio delantero, si abandonado o habitado;
a lo largo de la calle, en frente de murallas de piedra,
al lado de la estación de servicio o de una cochera,
en la entrada del acceso; en hecho: a cualquier parte quiere crecer.
Los ve en racimos, no solos.
Se propagan por rizomas, entonces son resistentes y los encuentra en matas.
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Hay un “lirio de día” que florece en julio
y está ubicuo – ahora mismo.
Las podadoras grandes de grama los “talan” muchos
pero no segan todos.
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Estos no son los “lirios de día” raros y delicados
que alguna gente tienen alrededor de su casa.
Éste es áspero, ordinario, a veces severo en su curtida belleza
– casi como una mujer veterana de cara correosa, arrugada,
que conoce mundo.
.
En esta flor no hay nada núbil, lisa o animada.
No es fresca; la hemos visto de largo, de aquí para allá;
todos la conocen.
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He dicho que el “lirio de día” es áspero y ordinario;
y es bello a causa de ser ordinario.
Una planta que ha naturalizado en el campo y en la ciudad;
una planta que se vuelve robusta, irrompible, indómita.
En pocas palabras: firme y fuerte, como
alguien o alguna cosa que debe sobrevivir.
Albert Ahearn
El Lirio de Día
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Los periantos magníficos de los Lirios de Día,
con sus brazos naranjos
– extendiendos y luminosos
– y embudos –
fijos en sus colonias agrupadas,
ausente de un perfume atreyendo,
aún suscitan los abejos – y los ojos estéticos del poeta.
Rayos de sol – oblicuos y penetrantes –
brillan a través de las frondas altas de los árboles,
con franqueza
sobre sus flores,
ardiendo como brasas en la fogata extinta de un campista.
Y, como esa fogata, quedan bellos los lirios de día
– brevemente bellos –
y pues mueren.
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Kateri Akiwenzie-Damm: Poetisa mestiza chippewa
Posted: July 14, 2015 Filed under: English, Kateri Akiwenzie-Damm, Spanish, ZP Translator: Alexander Best Comments Off on Kateri Akiwenzie-Damm: Poetisa mestiza chippewa
Kateri Akiwenzie-Damm
(Poetisa mestiza Chippewa de la Península Saugeen, Ontario, Canadá)
Sangre extraña
.
Las mujeres se callan…
Es como la voz de mujer fue contigo
al mundo-espíritu.
Y tengo hambre para ese sonido en mis oídos.
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No hay nadie charlarme…
El pueblito está lleno de ruídos raros
y un silencio que me asusta.
Estoy perdida
y, aunque puedo ver las estrellas de noches puras,
todavía no hay ninguno que me explique sus direcciones.
.
Entonces vagabundeo…
Ahora oigo voces pero nadie me habla;
estoy confundida pero nadie me busca;
estoy sangrando pero nadie me ayuda.
.
Hay voces que gritan – y sangre.
Hay noches que no puedo recordar;
estrellas en mi cabeza.
Y gritos – y sangre.
.
(1999)
. . .
Canción de Perdiz
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Acércate, mi amor – te llamo.
Escucha mi canto, querido – estoy tamborileando.
En los juncos estoy esperando para ti – mi vida.
Ven, corazón – te llamo.
.
(1997)
. . .
Esturión del lago
.
Me retuerzo, jadeo; abro y cierro mi boca,
cada vez que está cachado un esturión en el río lluvioso.
Conozco el tacto de manos extrañas sobre mi cuerpo;
la lucha ser libre; el anhelo de ir donde quiero ir.
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Me siento el golpe del palo o de la piedra – en mis huesos;
la salpicadura de color
pues el vacío que es mi cabeza – mi cabeza como el cielo de medianoche
si están capturado por un otro paraíso la luna y las estrellas.
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Lo sé, aún cuando estoy despierto, de nuevo,
y me siento a la mesa de la cocina,
mirando fijo a mi plato con su diseño de zarzamora
y sus bordes rugosos y quebrados.
Lo entiendo…
Y eso es por que no como el esturión:
porque lo comprendo que
cuando está tomado un estirón del río lluvioso
soy yo un estirón
y cuelgo en los anzuelos.
.
(1997)
. . .
La Resurrección de Deseo
.
La resurrección de deseo,
el arte de devoción,
es la pasión de los santos/imbéciles/amantes
– y abusadores de todos tipos –
aquellos que tienen cabezas llenas de reflexión y dolor.
Ellos flotan lentamente con la corriente
mientras sus labios mueven como rezan.
Contando las ramas que agitan de la orilla…
Marineros – sin techo, olvidados –
se embalan en una ola de marea de su propia creación.
Destructores de piel,
devotos de Siempre,
mapeando el camino al cielo;
cruzando pies, manos, cabezas y torsos;
rechazando las bellas mortificaciones que persiguen la mente del pervertido;
la culpa de granujas (cabelleras arrancadas colgando de sus cinturones);
severamente, intensamente bonito.
.
Delicados en su vuelo, estos pájaros sin alas,
se transforman en dulce, sangrientos, gozozos mesíases;
en silencio desvistiéndose de la piel,
a la envidia de ellos que cantan del dolor y que hacen el amor en la oscuridad.
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Manitouwan, ah Manitouwan…
Exilios eminentes, terrenales,
¿Dónde está el cuervo azabache?
¿O esos raros monstruos ancianos de los caminos de agua
que arrastren a un ingenuo hasta ese otro mundo donde duerme la muerte?
.
Díganos, ¿Cuál ceremonia – o locura – salvaguardará su regreso?
. . .
Kateri Akiwenzie-Damm
Strange Blood
.
The women are quiet
it is though woman’s voice went with you
to the spirit world
and i am hungry for the sound
in my ears
.
there is no one to talk to
the village is filled with strange noises
and a silence that frightens me
i am lost
and although i can see the stars on clear nights
there is no one to explain their directions
.
so i wander still
now
i hear voices but no one talks to me
i am lost but no one looks for me
i am bleeding
but no one helps me
.
there are voices
screaming
and blood
nights i can’t remember
stars in my head
screaming
and blood.
.
from: Bloodriver Woman (1999)
. . .
Partridge Song
.
come to me
my love
i am calling
.
hear my song
sweet one
i am drumming
.
in the reeds
dear one
i am waiting
.
come to me
my love
i am calling
.
(1997)
. . .
Sturgeon
.
i twist and gasp
open and close my mouth
whenever a sturgeon is caught in the rainy river
i know
the feel of strange hands touching my body
the struggle
to be free
the longing to go where i want to go
i feel
the impact of stick or rock on bone
the splash of colour
then the emptiness that is my head
my head like a midnight sky if the stars and moon were captured
by another heaven
i know
even when i am awake again
sitting at the kitchen table
staring at my plate with its bramble design
and rough chipped edges
i know
that is why i do not eat sturgeon
because i know
when a sturgeon is caught in the rainy river
i am a sturgeon
and i dangle on hooks
.
from: My Heart is a Stray Bullet (1997)
. . .
The Resurrection of Desire
.
the resurrection of desire
the craft of devotion
is the passion of saints idiots lovers
and abusers of every kind
those whose heads of filled reflections and suffering
float slowly downstream
while their lips move as if in prayer
counting branches waving from the shore
homeless
forgotten sailors
swept in a tidal wave of their own creation
destroyers of flesh
worshippers of forever
mapping the way to heaven
across feet and hands and heads and torsos
rejecting the beautiful mortifications that haunt the minds of perverts
the guilt of sinners three scalps hanging from their belts
starkly insanely lovely
.
delicate in flight these wingless birds
transform into sweet bloody joyous messiahs
noiselessly stripping themselves of flesh
to the envy of those who sing of pain and make love in the dark
.
manitouwan oh manitouwan
earthy earthly exalted exiles
where is the raven
or those strange ancient monsters of the waterways
who would drag an innocent to that other world
where death sleeps
.
tell us
what ceremony or madness will safeguard their return?
.
from: My Heart is a Stray Bullet (1997)
. . .
Kateri Akiwenzie-Damm es un escritor mestizo de la Nación Chippewa en Ontario, Canadá. Ha vivido/trabajado en el pueblito de Neyaashiinigmiing, Reseva India de Cape Croker de la Península Saugeen – desde 1994.
Traducciones del inglés al español: Alexander Best
La emprensa editora de Kateri Akiwenzie-Damm: http://www.kegedonce.com/
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Kateri Akiwenzie-Damm is an Anishinaabe writer of mixedblood from the Chippewas of Nawash First Nation. She has lived and worked at Neyaashiinigmiing, Cape Croker Reserve, on the Saugeen Peninsula in southwestern Ontario since 1994. The poet has said: “I know I belong here and regardless of where else I might live, this will always be my home. This is where I live and write and remember who I am.”
Translations into Spanish: Alexander Best
Visit Kateri Akiwenzie-Damm’s bookpress site: http://www.kegedonce.com/
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Priscila Uppal: “Necesidades Ontológicas”
Posted: May 31, 2015 Filed under: Spanish, ZP Translator: Alexander Best Comments Off on Priscila Uppal: “Necesidades Ontológicas”Lo lamento – olvidé hacer la limpieza
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Lo lamento – Damas y Caballeros – pero olvidé hacer la limpieza
después de los incidentes desafortunados del siglo anterior.
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¡Qué embarazoso! Por favor acepten mis disculpas.
Mi consejo es que ustedes no dan un paseo en este lugar sin llevar puesto gafas de protección.
Entren bajo su propia responsabilidad – tengo que insistir en eso.
Pueden dejar los paraguas por la puerta, si ustedes quieran, pero guarden el boleto.
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Habíamos esperado que Todo Esto fuera despejado y organizado antes de su llegada.
Mi meta era presentar a ustedes unos monitores azules y verdes, y mostradores blanqueados.
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Circunstancias imprevistas.
Trámites burocráticos.
Tan difícil encontrar a los buenos ayudantes en estos días.
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Excusas pobres, ay de mí.
Quizás valoren los impedimentos que yo enfrentaba para proveer borrón y cuenta nueva.
Damas y Caballeros, si se meten en un bache, deben aceptar la pérdida de un zapato o dos.
Pero: no aflojen hasta conseguirlo.
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El progreso es la madre de ingenio.
Aquí tienen, tomen mi mano – sí, éso es.
Pueden que devolverla cuando salen.
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El gato macho negro de Bulgakov le dispararon cuantiosas veces
o
Lo que ansiamos al fin de la Guerra contra Terrorismo
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El gato macho negro que sembró el caos en Moscú
fue tirado por unos oficiales de la ley
pero ningunas balas penetraron su piel (o pelaje, si quieres ser preciso.)
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Ese gato negro disfrutaba jugar al ajedrez,
bebiendo un trago de coñac,
comiendo el escabeche de aceitunas (sorbido de un palillo de plata),
y llevando una corbata negra raída.
Un maestro de hipnosis – que podía zurcido la lana con sorprendente velocidad –
aunque un poco descuidado con el detallar del exposé.
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Durante un año, nos preguntaban conciliar el propósito a los medios,
los hechos con el resultado, y las consecuencias al motivo.
Y nadie se presentó con una alternativa.
En cualquier caso, quemaron los archivos
(¿En el caso de quién? diga el Maestro del gato.)
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Sin embargo, el gato macho negro aborrecía fracasar.
Como durante el largo del siglo, se fiaba del compañerismo del Diablo.
Supuso que nadie no habrá preguntado ningunos asuntos serios
– y entendió éso correctamente.
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¡Don Quixote, puedes aguantar un infierno de palizas!
.
¡Don Quixote, puedes aguantar un infierno de palizas!
Aún en este siglo, cuando molinos se transforman en centrales nucleares,
y municipios se convierten en trustes
(una cabeza magullado y morada con moretones, ahora con forma de un cuenco;
un ojo en compota y embadurnado en cuajadas)
permanecen todavía como vistas raras a contemplar.
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En hecho – de veras – hay pocos niños que te conocen (o que pueden articular tu nombre) –
pero, de todas formas,
esas canillas lustrosas
y barbillas dislocadas
son cosas loables.
Y tratarían acertar tu panza, también,
si les permitirás.
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Los renegados pendencieros, con sus alarmas de carro y su malestar de bolsa bursátil,
aquéllos nunca se lanzan en aventuras llevando puesto sus pantalones
(tienen retiros en La Naturaleza, con solo los básicos – ¿para sacarse la lotería?)
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Pero, en primer lugar:
¡A la iglesia! – con rosas y un coche fúnebre.
Tu gobernanta – y tu sobrina – están ensayando;
el camino es corto y el canto es peor.
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Noble errante,
de rodillas en esta vida
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Ojalá qué eludamos esta lucha.
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Pero tu fama te precede
– y te necesitamos, sin duda –
para someterte los golpes por cada sueño tonto que hemos sonado.
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El Fin del Párrafo
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La heroína ha informado a su argumento que ella se escapará.
Sus cosas están en orden:
los adjetivos han sido entregarlos,
los sustantivos han entregado sus carnetes de residencia,
y los verbos – esas piedras preciosas – han sido cosidos en sus pantaletas, elegantemente.
Mientras tanto, cuenta cupones de comida y trenza su cabello en cuerdas.
Su amante – que duerme en el intercambio equivocado –
ella fantasea que él está cantando unas baladas medievales en una tren de diésel.
Pues ella tiene que asearse ella misma de eso,
y tiene que seguir por donde guía la palabra,
tirar hacia arriba de las medias,
configurar su gorro gallardo,
fruncir sus labios contra los alambres eléctricos de nuestra perspicacia,
pues brincar, brincar, al fin de
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Versiones en español: Alexander Best
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Priscila Uppal (n. 1974, Ottawa) es un poeta, novelista y dramaturga canadiense. Es también profesora de literatura en la Universidad de York (York University, Toronto). Su poemario, Ontological Necessities, fue nominado por El Premio Griffin en 2007.
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Poemas del poemario Ontological Necessities (Necesidades Ontológicas) por Priscila Uppal © 2006 (Exile Editions, Holstein, Ontario)
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Amy Lowell, Charles Cros, João Teixeira: “Lilacs” / “Lilas”
Posted: May 18, 2015 Filed under: Amy Lowell, English, French, Portuguese, Spanish Comments Off on Amy Lowell, Charles Cros, João Teixeira: “Lilacs” / “Lilas”Extracto de “Lilas” por Amy Lowell (poetisa estadounidense, 1874-1925)
Versión de Michael Toora (2011)
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Lilacs / Lilas
False blue, / De un falso azul,
White, / Blancas,
Purple, / Moradas,
Colour of lilac, / De color lila,
You have forgotten your Eastern origin, / Habéis olvidado vuestro origen oriental,
The veiled women with eyes like panthers, / A las mujeres con velo y ojos de pantera,
The swollen, aggressive turbans of jeweled pashas. / A los hinchados y agresivos turbantes de enjoyados pachás.
Now you are a very decent flower, / Ahora sois una flor muy decente,
A reticent flower, / Una flor reticente,
A curiously clear-cut, candid flower, / Una flor curiosamente clara y candida,
Standing beside clean doorways, / De pie junto a portales limpios,
Friendly to a house-cat and a pair of spectacles, / Amiga del gato doméstico, y de un par de anteojos,
Making poetry out of a bit of moonlight / Convirtiendo en poesía un cachito de luz de luna
And a hundred or two sharp blossoms. / Y cien o doscientos flores estilosas.
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Charles Cros (poète français, 1842-1888)
Lilas
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Ma maîtresse me fait des scènes.
Paradis fleuri de lilas
Se viens humer tes odeurs saines.
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Les moribonds disent : Hélas !
Les vieux disent des mots obscènes
Pour couvrir le bruit de leurs glas.
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Dans le bois de pins et de chênes
Les obus jettent leurs éclats.
Victoire ? Défaite ? Phalènes.
Pluie améthyste les lilas,
Sans souci d’ambitions vaines,
Offrent aux plus gueux leurs galas.
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La mer, les montagnes, les plaines,
Tout est oublié. Je suis las,
Las de la bêtise et des haines.
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Mais mon coeur renaît aux lilas.
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João de Sousa Teixeira (Brasil)
Lilás (2011)
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Que flor é esta, assim-assim,
com o nome da coloração?
Os lilases deste jardim,
cores ou flores, o que são?
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Neste enigma aparente
entre o ser e o que assemelha,
as dúvidas ficam p’ra gente
e todo o mel para a abelha…
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Patti Masterman (contemporary U.S. poet)
The Lilac Tree
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One day a lavender sheen appeared
Just across the worn out fence,
And thus she met the Lilac bush,
And she was then possessed of it.
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That fall, at its earthly altar,
She did her sacrifice;
The corpse of hare and linnet,
And the unlucky field mice.
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Come spring, she reaped the harvest;
The blooms were heavy, strong:
The odour of fresh Lilacs
About the breeze were blown.
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Twelve years she served the Lilac,
No matter what the weather,
And at its gnarly feet were laid
Remains of bone and feather.
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The twelfth year came, and she was ill,
She dragged herself beneath its leaves.
That spring was the most splendid yet;
In brilliant blooms, the branches grieved.
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The Lilac never bloomed again,
It shut its face for fear of sun,
And those who’d thought to steal a bloom
In spring, found always there was none.
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Walt Whitman (1819-1892)
When Lilacs last in the dooryard bloom’d
(Excerpt)
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Passing the visions, passing the night,
Passing, unloosing the hold of my comrades’ hands,
Passing the song of the hermit bird and the tallying song of my soul,
Victorious song, death’s outlet song, yet varying ever-altering song,
As low and wailing, yet clear the notes, rising and falling, flooding the night,
Sadly sinking and fainting, as warning and warning, and yet again bursting with joy,
Covering the earth and filling the spread of the heaven,
As that powerful psalm in the night I heard from recesses,
Passing, I leave thee lilac with heart-shaped leaves,
I leave thee there in the door-yard, blooming, returning with spring.
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Alexander Best: El arce en mi traspatio / The Maple tree in my backyard
Posted: May 11, 2015 Filed under: Alexander Best, English, Spanish | Tags: Poemas para el Cambio de Estaciones Comments Off on Alexander Best: El arce en mi traspatio / The Maple tree in my backyardAlexander Best
El arce en mi traspatio
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Buenos días, Árbol…
Sí, has visto tanto:
canículas, tormentas,
tiempos congelados profundos que se quiebran.
¿Cuántos “anillos” hay dentro de tu tronco?
Un siglo y un cuarto – es lo que pienso.
Un retoño eras en mil novecientos,
y has aguantado nevascas y trueno.
En esos brazos amplios ellos viven y se jalan:
mapache en su siesta, ardilla y su nido;
pájaro-trepador al revés, pájaro-carpintero con su mazo;
y la pura voz del cardenal – el amante en su alba.
Eres escultura escueta; eres febrero en su rigor.
Eres junio, julio, y la fronda que timbra con
todas criaturas – incluyendo a mí;
tu paraguas – parasol – nosotros buscamos.
Octubre llega, y nos expones los colores más vívidos
– pues aúlla el aire.
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Giran las estaciones, pero te mantienes en tus trece…
Árbol, me enseñas La Vida
– porque estoy listo ahora.
Alexander Best
The Maple tree in my backyard
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“Morning”, Tree… Yes, you’ve seen much:
heat waves, storms, deep freezes that crunch.
How many “rings” are there in your trunk?
A century – plus a quarter, I think.
Sapling you were in 1900,
and you’ve stood fast: hard blizzards and thunder.
In those broad arms they live and they scurry:
raccoon at siesta, the nesting squirrel;
upside-down nuthatch, a woodpecker’s hammer;
cardinal’s voice – the dawn-pure lover.
You’re sculpture, stark; you’re February strong;
in June and July that canopy rings
with birds and creatures – including me;
your umbrella – or parasol – all of us seek.
October comes, and you glorious show
most vividest colours – and then the winds howl.
Seasons revolve, yet steady you are:
Tree, you’re teaching me Life
– for now I am ready.
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Otros ZP poemas sobre árboles / Other ZP poems about trees:
https://zocalopoets.com/category/poets-poetas/clovis-s-palmer/
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Poemas para el Día de la Madre
Posted: May 10, 2015 Filed under: Spanish | Tags: Poemas para el Día de la Madre Comments Off on Poemas para el Día de la Madre
Jacobo Regen
Elegía
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1.
Ibamos juntos, madre,
por una calle extraña
de una ciudad desconocida.
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Los fanales temblaban
bajo la lluvia, iluminando rostros
que nunca vimos antes,
que no vemos ahora.
Nos miraban,
pero no lo advertíamos…
.
Con el dolor en alto
– que fue el único laurel para tu frente –
me absolvían tus ojos
de todo el desamor,
de la distancia
que puse entre tus sueños y mi vida.
.
2.
Yo no miro este cielo.
.
En cada nube, en cada gajo de inmensidad
hallaría un reproche
que desde el fondo de tu ausencia viene.
Porque de pronto escucho tu voz, tu voz lejana,
tu silencio,
y un sobrecogimiento de infinito tiembla en mi corazón.
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Tú, sin embargo, me perdonas.
Y sigues, en mis sueños, envolviéndome
con tu mirada pura llena de luz sin fondo.
.
¿Por qué – me digo ahora –
por qué llega el amor cuando la rosa
sus cenizas esparce al firmamento?
.
Cuando se corporiza en el delirio
lo que vimos pasar como una sombra,
ebrios de nuestra muerte.
.
3.
Envuelta en una música doliente
llegas a mí de lejos, madre mía.
Y aunque no cantes tú, la melodía
vibra en mi corazón, llora en mi frente.
.
Pueblas mi sangre silenciosamente
y, al prolongarte en mí, soy tu agonía:
raído azogue, remembranza fría
de tanto amor y tanta luz ausente.
.
Madre, mi soledad a ti se aferra.
Nada me habita como tu recuerdo
por la infinita sombra iluminado.
.
Protégeme en las lindes de la tierra
donde sin causa ni razón me pierdo,
donde ya ni conmigo me he quedado.
. . .
Diana Raznovich
El Círculo
(A mi madre, Berta Schrager)
.
Yo viajaba en el centro de tus gestos.
Navegaba tu sangre.
Disfrutaba del Paraíso donde todo es cierto.
Vos fabricabas mi razón,
mis huesos,
la médula dorsal de mis secretos.
.
Yo lo recuerdo, madre.
O tal vez no. Tal vez no lo recuerdo.
.
Vos soñabas conmigo todo el tiempo.
Yo sería pianista:
fabricabas las manos del perfecto concierto.
Yo sería generosa y abierta:
Fabricabas un corazón espeso.
Me dabas las preguntas de un antiguo silencio.
.
Yo lo recuerdo, madre.
O tal vez no. Tal vez no lo recuerdo.
.
Yo colmada de todos los deseos
me bebía la noche inmemorial del universo.
Éramos el círculo feliz: la doble cara del espejo.
.
Yo lo recuerdo, madre.
O tal vez no. Tal vez no lo recuerdo.
. . .
Germán Berdiales
Mamita
.
Mamita, mamita,
si tú fueses árbol,
tu hijito en tus ramas
quisiera ser pájaro.
.
Si tú fueses río,
que va al mar cantando,
tu hijito en sus aguas
quisiera ser barco.
.
Mamita, mamita,
si fueses un río o fueses un árbol,
tú me acunarías
igual en tus brazos.
. . .
Rodolfo Alonso
Cantiga
.
El mar que madura
el dolor que ladra
.
Y nuestra madre
que nos hizo vivir.
.
La muerte que muerde
la vida que viene
.
Y nuestra madre
que nos hizo vivir.
.
La mano que manda
el amor que ama
.
Y nuestra madre
que nos hizo vivir.
. . .
Beatriz Vallejos
Mamá Teje
.
Sólo existen tus manos,
la hebra que trae, a cadencias,
el murmullo de un dialecto lejano.
Más allá del mar.
.
Al pie de la mecedora,
con la muñeca de ojos fijos
viajo contigo en tu ovillo.
.
Yo que soy una flor
en tus laderas de esmeralda
entiendo mirándote
el lenguaje de la bruma.
. . .
Juan José Hernández
La Madre
.
1.
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Girasol de la siesta,
luz del verano,
y la fresca penumbra
que había en el cuarto.
Era el mundo
tu cuerpo moreno y ancho.
.
Los pájaros cantaban
– lenguas de llamas –
en sus jaulas de mimbre,
bajo la parra.
Era tu cuerpo el agua
de las tinajas.
.
Bostezaba la gata;
moscas pesadas
zumbaban en el vidrio
de la ventana.
(Sobre la almohada,
orquillas de tu pelo
desparramadas.)
.
2.
.
Vigilia perfumada
su obedencia de frutos
cada día.
.
A su amparo y volumen
despertaban los grandes
girasoles cautivos.
.
Certidumbre de ombligo
su claridad risueña
prometía.
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Cuando la mecedora se apagaba
justo a los arcos de la galería,
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de sus manos morenas, enlazadas,
la ternura del mundo descendía.
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Alfonsina Storni
Palabras a mi Madre
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No las grandes verdades yo te pregunto, que
No las contestarías; solamente investigo
Si, cuando me gestaste, la luna fue testigo,
Por los oscuros patios en flor, paseándose.
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Y si, cuando en tu seno de fervores latinos,
Yo escuchando dormía, un ronco mar sonoro
Te adormeció las noches, y miraste en el oro
Del crepúsculo hundirse los pájaros marinos.
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Porque mi alma es toda fantástica, viajera,
Y la envuelve una nube de locura ligera
Cuando la luna nueva sube al cielo azulino.
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Y gusta, si el mar abre sus fuertes pebeteros,
Arrullada en un claro cantar de marineros
Mirar las grandes aves que pasan sin destino.
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Osvaldo Rossler
Canto a la Madre
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Madre,
tu hijo menor,
el ala más pequeña de tu carne,
te quiere hablar,
aunque no lo oigas, aunque mi llamado
quede tapado entre las cuatro
paredes que rodean mis días.
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Madre de mis tinieblas,
madre de mi mediodía,
yo que fui tu vagido desde adentro,
tu ser más interior, tu anhelo máximo,
te quiero responder
aunque tú no hayas preguntado nada,
aunque tú seas una gran pregunta
que no exige respuesta.
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Quiero hablarte, es decir, quiero nombrarte
con esta boca que es tu misma boca,
con este labio que copia la forma de tu labio,
con estas palabras
que desde antiguo han sido nuestro puente.
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No puedo prescindir de tu presencia
porque aún mi sangre se nutre de la tuya,
porque todo mi ser sigue ligado
a la totalidad de tu existencia.
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Cuando arranqué de ti, cuando dejé de ser
materia de tu fondo y fui el impulso carnal
originado por tu voluntad de vida,
no sabía de mí, me ignoraba por completo,
tú tenías, en cambio, la certeza
de mi reciente realidad,
la idea de conformar un bello destino.
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Lo que era, madre, en esos días,
es casi semejante a lo de hoy,
porque nada ha cambiado,
porque se nace ya como se vive,
porque aquello que fui
no ha variado en el fondo.
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Ah, no se trata de buscar
esa guarida de tu cuerpo,
se trata de vivir y de crecer,
se trata de insistir ante los otros,
porque la vida es esto: movimiento
de un cuerpo en otro cuerpo,
de un ser en otro ser que nos irradia.
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Si te invoco
es porque quiero ahondar en este vínculo
que siendo el esencial
será el que aclarará mis fundamentos.
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Por eso vuelvo a ti, toco tu imagen,
para intentar, para alcanzar
con el origen bien reconocido
la conquista final, esa conquista
de mí mismo que en ti halló la vida.
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Selección de: “A la Madre”: Poemas elegidos por María Elena Walsh © 1981
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https://zocalopoets.com/category/favourites-favoritos/mujer-y-de-la-casa-de-iemanja-por-audre-lorde-woman-and-from-the-house-of-yemanja-by-audre-lorde-favourites-favoritos-2/
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James Baldwin: poemas de “Jimmy’s Blues” (1983)
Posted: May 8, 2015 Filed under: James Baldwin, Spanish, ZP Translator: Alexander Best Comments Off on James Baldwin: poemas de “Jimmy’s Blues” (1983)James Baldwin (Novelista/ensayista/activista estadounidense, 1924-1987)
“Culpa, Deseo y Amor”
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A la esquina oscura
donde la Culpa y el Deseo
están intentando sostenerle la mirada
– en breve, uno de ellos va prender un cigarillo
y aludir al próximo almacén abandonado –
pues el Amor llega, andando encorvado…
Un silencio detonado.
Y el Amor se para, un poco apartado de ellos,
pero visible en la luz amarilla, callado y humeante.
Mientras tanto, la Culpa y el Deseo discutían,
y intentaban no estar escuchado por este intruso…
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Cada vez que el Deseo miró hacia el Amor,
esperando encontrar a un testigo,
pues la Culpa gritó más fuerte
– y agitó sus caderas –
y el fuego del cigarillo
amenazó a incendiarse el almacén.
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El Deseo, en hecho, cruzó la calle, de vez en cuando,
para oír lo que diga el Amor…
Pero la Culpa paró una carga
de otra gente,
pues se arrodilló en el medio de la calle,
y,
mientras la carga de otra gente
huyeron la mirada y juraro que
no podían ver nada – y no aseverarían de ningún modo –
pues el Amor se alejó.
Y la Culpa logró, sobre el cuerpo en pie del Deseo,
ese alivio inflamatorio y pasajero que estampa su unión
(¿para siempre?)
y que crea un problema de tráfico
masivo.
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“El Dador” (para Berdis)
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Si la esperanza de regalando – dando –
es de amando a los vivos,
pues el dador arriesga la locura
en el acto de dar.
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Esa lección yo vea
en las caras que me rodean.
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Necesitadas, ciegas, sin esperanza, abajo,
¿Cuál regalo les daría el regalo ser regalados?
El dador también está a la deriva
como ellos que claman hacia el regalo.
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Si no pueden reclamarlo, si no está allí,
si sus dedos vacíos golpean el aire vacío,
y el dador se arrodilla en oración
– comprende que todo su dar es dar para nada –
y que nada fue lo que pensaba,
y mueve en su cama culpable, para mirar
a las multitudes habreadas que se paran allí,
si él sube de su cama – para maldecir el cielo:
él debe comprender que
a todo aquel a quien se haya dado mucho, mucho se le demandará
– sacado de él, y justamente –
¡No puedo decirte cuánto debo!
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¡Amén!
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No, no siento la llegada de Muerte; siento su ida.
Ha lanzado su manos en el aire – por un rato –
y pienso que le conozco más bien que antes.
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Esos brazos, me agarraban un ratito…
Pero, cuando nos encontramos de nuevo,
existirá entre nosotros
esa comprensión secreta.
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[Del poemario Jimmy’s Blues (1983)]
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Dr. Kenneth Clark y James Baldwin: entrevista de 1963, (en inglés, con subtítulos en español)
https://www.youtube.com/watch?v=WgaQ4W1IEis
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Lorna Goodison: “Mi Testamento”
Posted: May 4, 2015 Filed under: English, Lorna Goodison, Spanish, ZP Translator: Alexander Best Comments Off on Lorna Goodison: “Mi Testamento”Lorna Goodison (poetisa jamaiquina, 1947)
Mi Testamento
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Hijo,
eso es mi testamento
– aunque lo doy antes de tiempo –
dado que advinan para mí las quiromantes
una “línea” de vida muy prolongada.
Y además, ¿quién sabe si hubiere algo que vale legarte,
(si yo lo adquiera),
antes de mi “línea” de vida
se mueve poco a poco hasta el lado oscuro
de mi mano?
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Pero, para comenzar:
el don para la música – de cantar,
esta fuente agradable y directa de liberación
yo no recibí,
entonces dejo para tí la esperanza que
Dios puede captar la indirecta.
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Y pues:
el derecho de llamar a todos más mayores:
Señor, Señorita, también Doña,
por el amor extenso de nuestras formas más sencillas.
Pues:
Come el pan y la sal de cada día
dando gracias – y ¡qué nunca entiendas El Hambre!
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También: los libros. (Quiero decir: el amor de libros.)
Y ojalá que se ganes – como yo he ganado – amigos auténticos…
Pero…por si acaso,
Ama los libros.
Porque, cuando el empastado de un libro se hace a pedacitos,
todavía pueda componerlo;
no es el caso con las amistades.
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Ah, también:
no oro, nunca del oro.
Tanta gente mueren por el oro – ¡tanta matará por eso!
Y además, su rostro es demasiado audaz.
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Esta comtemplación es la última que te daré:
la mayoría de veces deberías enseñar una pátina de tono más sutil,
pues,
cuando floreces
lo valorán.
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(1985)
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Lorna Goodison (Kingston, Jamaica, born 1947)
My Will
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Son, my will:
albeit premature –
when the palm readers
divine
for me an extended
life line.
Besides, who knows what
worth bequeathing
I could acquire
before the life line
inches to the darker side
of my hand.
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But, for a start:
the gift of song,
this sweet immediate source
of release was not given me,
so I leave it for you, in the hope
that God takes hints.
Then: the right to call
all older than you
Miss, mister, or mistress,
in the layered love of our
simplest ways;
eat each day’s salt and bread
with praise;
and may you never know hungry.
And books – I mean the love of them.
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May you, like me, earn good
friends,
but just to be sure,
love books.
When bindings fall apart
they can be fixed;
you will find
that is not always so
with friendships.
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And no gold.
Too many die / kill for it;
besides, its face is too bold.
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This observation is the
last I give:
most times, assume a
patina a shade subdued,
so when you bloom
they will value it.
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[“My Will” was first published in Jamaica Journal Quarterly (February-April 1985).]
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Martin Carter: poeta-activista de Guyana: “Estás involucrado”
Posted: April 29, 2015 Filed under: Martin Wylde Carter, Spanish, ZP Translator: Alexander Best | Tags: Poetas de Guyana Comments Off on Martin Carter: poeta-activista de Guyana: “Estás involucrado”Martin Wylde Carter (poeta-activista de Guyana, 1927-1997)
“Ahora es el tiempo oscuro, mi Corazón”
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Ahora es el tiempo oscuro, mi Corazón.
Mayates castaños están gateandos por todo el país.
Se esconde dentro del cielo el sol brillante.
Flores rojas se doblan en una tremenda pena.
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Sí, Corazón – el tiempo oscuro…
Es la estación de tiranía, de metal negro, y de lágrimas.
Hay un festival de armas, un carnaval de miseria.
En todas partes, la cara de la gente está tenso, inquieto.
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¿Quién está viniendo, caminando en la negrura de la noche?
¿De quién esa bota de acero que pisotea el fino césped?
Es el hombre de la muerte, mi Corazón,
el invasor extraño que te mira en tu reposo –
y él está apuntando a tu sueño.
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“Estás involucrado”
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Éso yo he aprendido:
hoy eres una mota, y
mañana – un héroe.
Pero…
héroe o monstruo – ¡estás devorado!
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Como tiembla el telar la plantilla,
como teje un adorno la telaraña.
Estamos todos implicados – enredados –
¡todos están tomados!
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“Dicen que yo soy…”
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Dicen que soy un poeta escribiendo para ellos:
a veces yo río, a veces asiento con la cabeza – solemnemente.
No quiero mirarles a los ojos
no sea que chillaran pues escabullirse de mí.
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No puede escribir el poeta para ellos que no piden su ser honrado – sino mentiras.
Porque los poemas están escritos para los moribundos o para los niños no nacidos
– no importa lo que digamos.
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Pero su audiencia no existe, remota en una matriz o en algún lecho de agonía.
Solo quiere decir ésto:
nosotros que desean poemas de honradez,
tienen que volverse nacido de nuevo, y morir primero para hacer eso.
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“Para un hombre que andaba de soslayo”
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Orgulloso, descalzo, doy zancadas por la calle,
y él que quiere mi camisa – pues aggárela.
Solo recibe el dador.
El indeseado desea el mundo, y
el talón moreteado de su pie patea como un metéoro.
La oscuridad sombría atrás de la ilusión azul
se para como un altar en un templo de una tierra renunciada.
Ellos fracasaron como morir, entonces perecen desgarbadamente.
(Al menos Laocoonte, aún con todas las culebras, luchó bien…)
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Martin Wylde Carter fue un poeta y activista guyanés.
Su obra Poemas de Resistencia (1954) lo consagró como una voz políticamente entregada por la lucha de descolonización y los derechos del trabajador pobre. Aunque en sus inicios su poesía estaba muy comprometida con los movimientos sociales, Carter evolucionó durante los años 60/70/80 hacia una lírica más personal.
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