Luis Rogelio Nogueras: “Canta” y “Pérdida del poema de amor llamado Niebla” / “Sing!” and “The loss of a love poem entitled Mist”

Detalle de un mural en hierro y bronce sobre el cuento histórico del pueblo cubano_Plaza Marqueta_Holguín_Cuba_mayo de 2016

Luis Rogelio Nogueras (1944-1985)

Canta

.

Canta, amigo mío, la canción de mañana.

Mira el crepúsculo, escucha el viento

que barre la gran plaza asoleada donde

anoche nos reunimos para oír los más hermosos discursos.

Ven, canta una canción que se escuche en el confín del mundo;

una canción que sea al mismo tiempo

un canto de guerra y un canto de cuna,

un himno y un íntimo, delicado canto de amor.

Amigo mío, ven y canta el instante en que

la mañana más hermosa de la vida calienta las corazones;

canta al mar,

a la Revolución,

al rostro de esa muchacha que hunde los dedos en la tierra de tu alma

– y siembra una semilla.

Canta a la noche y canta a los martillos

que cuando amanece

comienzan a golpear el hierro al rojo vivo

para moldearlo a nuestra imagen y semejanza.

Canta al coraje,

al álgebra,

al amor,

al trabajo,

a la dialéctica.

Firma todas las libretas escolares

y endurece tus manos

hombro con hombro

con el fuego.

Escribe el verso de este tiempo, amigo mío,

para que seas un poco el humo que anuncia en lo distante

las grandes siderurgias,

los grandes complejos industriales,

los grandes incendios.

. . .

Luis Rogelio Nogueras (1944-1985)

Sing!

.

Sing, my friend, the song of tomorrow!

Look at the dawn, hear how the wind

sweeps across the grand sunny plaza where

last evening we gathered together to hear the most beautiful speeches.

Come and sing a song that may be heard to the outer limits of this earth;

a song that may be all at once

a song of war, a lullaby,

a hymn and an intimate, a delicate, love song!

My friend, come and sing this moment in which

life’s most beautiful tomorrow warms the heart;

sing to the sea,

and to The Revolution,

and to the face of that girl whose fingers delve into the earth of your soul,

there to plant a seed.

Sing to night, sing to the hammers

that start striking red-hot iron at dawn,

molding it to a resemblance of ourselves.

Sing to courage,

to algebra,

to love,

to work,

to dialectics: the battle of words!

Finish with / sign off from your scholastic notebooks

and, shoulder to shoulder / side by side,

harden your hands to the fire!

Write poetry about this time, my friend,

so that you might be but a curl of vapour announcing, far off,

the big iron foundries,

the great industrial complexes,

the grand conflagrations!

. . .

Pérdida del poema de amor llamado “Niebla

(para Luis Marré)

.

Ayer he escrito un poema magnífico

lástima

lo he perdido no sé dónde

ahora no puedo recordarlo

pero era estupendo

decía más o menos

que estaba enamorado

claro lo decía de otra forma

ya les digo era excelente

pero ella amaba a otro

y entonces venía una parte

realmente bella donde hablaba de

los árboles el viento y luego

más adelante explicaba algo acerca de la muerte

naturalmente no decía muerte decía

oscura garra o algo así

y luego venían unos verso extraordinarios

y hacia el final

contaba cómo me había ido caminando

por una calle desierta

convencido de que la vida comienza de nuevo

en cualquier esquina

por supuesto no decía esa cursilería

era bueno el poema

lástima de pérdida

lástima de memoria.

. . .

The loss of a love poem entitled “Mist

(for Luis Marré)

.

Yesterday I wrote a magnificent poem;

(pity, I’ve lost it – don’t know where.)

Now I can’t recall it;

but it was superb.

It was saying, more or less,

that I was in love;

it said it, of course, in another way;

I’m telling you now, it was excellent!

But she was in love with another man…

And then came the really beautiful part

all about the trees and the wind –

and further along it explained something about death

(it didn’t say death – naturally – it said the dark talon or something to that effect).

And later came some extraordinary verses,

and approaching the ending

it recounted how I’d walked along the empty street,

convinced that my life could begin anew – on whichever street corner.

It didn’t put it in such a cheesy, affected way (of course);

it was a good poem.

A pity, that loss.

Pitiful memory.

. . . . .


Nancy Morejón: Amor y la jaula feroz

Denis Nuñez Rodríguez_nace 1967: Derrumbe parcial_Grafito sobre cartulina

Denis Nuñez Rodríguez_nace 1967: Derrumbe parcial_Grafito sobre cartulina

Nancy Morejón (nace 1944)
A un muchacho
.
Entre la espuma y la marea
se levanta su espalda
cuando la tarde ya
iba cayendo sola.
.
Tuve sus ojos negros, como hierbas,
entre las conchas brunas del Pacífico.
.
Tuve sus labios finos
como una sal hervida en las arenas.
.
Tuve, en fin, su barbilla de incienso
bajo el sol.
.
Un muchacho del mundo sobre mí
y los cantares de la Biblia
modelaron sus piernas, sus tobillos
y las uvas del sexo
y los himnos pluviales que nacen de su boca
envolviéndonos sí como a dos nautas
enlazados al velamen incierto del amor.
.
Entre sus brazos, vivo.
Entre sus brazos duros quise morir
como un ave mojada.
. . .
ArdidA
.
Si vienes, iré cortando los caminos
que nos dejaron
la pesadumbre y la distancia.
Todos creerán que iré también
a colocarme en el rincón
de los sollozos y escribir un poema
a la esperanza del amor.
Nunca sabrán que eché a volar
hace ya tiempo
y que tú no me alcanzas.
. . .
Jaula feroz
.
Viniste.
Te empujaron las olas hacia mí.
Llegabas
como un pájaro amigo
recién salido de su jaula feroz.
La arena blanca es tuya
cuando deambulas
hacia el camino principal del amor.
. . . . .

 


Poetas cubanos [nacidos en Holguín] escriben del Amor

Carlos Luna: The Lovers_Los Amantes

Carlos Luna: The Lovers_Los Amantes

.

 

Lalita Curbelo Barberán (nace 1930)
Del amor
.
Tanto se ha amado ya, y aún queda tanto
por amar
que puedo
largamente estirarme hasta el momento
de tus ojos perpetuamente abiertos.
Tanto se ha dado ya y aún queda tanto
por dar
en esta hora en que el amor es tu voz
o tus cabellos.
.
Por eso es que aprendemos los silencios
y las manos se encuentran.
Mañana quizás queden en la tierra
nuestros huesos deshechos
pero ahora se ama todavía
y la esperanza rompe toda niebla.
. . .
Ven, amor
.
Ven amor, acomete contra mi
cuerpo que te espera,
bésame dulce como si bebieras
todo el amor que te nombre
en todos los momentos.
Que cada día el amor sea más
generoso y hondo,
más arrojado y de relámpago
de fuego.
Ven amor, vamos a morir de la
agonía de amarnos.
Deshójame como tú quieras.
Ámame.
Que cada día continuemos
en este amarnos mucho
y que caiga mi amor
hasta tu vida.
Ven amor, transítame
y enférmame de ternura
y fuego.
. . .

Alberto Rocasolano (nace 1932)

Yo te conozco, amor

.

Si del amor se trata, no es suficiente un sol para hacer todo el recuerdo y sellar la promesa de otro inicio; un mismo sábado no basta para darle a los pájaros su nombre y suscitar el júbilo del aire, del frescor que bordea cada hoja, donde la luz revive y ramifica cada sonido muerto y húmedamente se atropellan las palabras: las elegidas para hablar en el crepúsculo cuando la tarde desperdicia el oro con que podríamos comprar la eternidad.

.

La vida exige y no perdona, suele aceptar a veces, permite que se posen nuestros ojos sobre su carne más variable, ávida de que se cumplan los deseos, que se desboquen los instintos, que extrañamente dependamos del envío de la luna cuando el caballo con su olfato despierta una leyenda y uno ventea los huesos de la sombra o desconfía de sí mismo, o quiere conocer y no pregunta y sorpresivamente mira con recelo a la inicial que fue situada en el final y siempre se hizo tarde su llegada.

.

Porque en amor no hay letras para el fin, sólo esa parte azul que puede más que la ceniza y que, aun trizada, alienta, permanece, entra en el lance doblemente largo de ser y desnacer, de dar la muerte para hacer la vida…¡Yo te conozco, amor, y tengo miedo!

. . .

Magaly Sánchez (nace 1940)

Mujer que espera en el parque

.

Él no vendrá.

La cita era a la hora del sol

y de los niños en el parque;

y ya la noche no deja ver

el rostro de la estatua.

.

Pero ella no parece esperar

sino que mira

el silencioso crecer de los rosales

sino que palpa

la soledumbre del lugar.

.

Tiene, eso sí,

un ligero temblor en las manos

(apenas perceptible)

y una atolondrada manera de fumar

que la denuncia.

. . .

Confusión

.

No fueron de los que más se amaron.

Se compadecieron simplemente uno de otro

porque sabían que la vida resplandecía a veces

pero también que daba duros golpes

hasta en las espaldas más inocentes.

Planearon el porvenir como un pacto,

un apasionante episodio

en el que si uno caía el otro le tendería las manos.

Eran cobardes, sí, pero bondadosos,

y creyeron firmamente que aquello era el amor.

. . .

Entre las horas

.

Ella está entre las horas frente al mar, y llueve.

Un hombre joven le hace señas para que comparta su mesa –

unas cervezas, una conversación a elegir.

Después, una aventura junto al puerto;

esto as así. Y ella ve grandes pájaros sobre el mar,

barcos neblinosos andando lento,

un nombre muy querido nevegando en las aguas…

hasta que alguien dice su nombre en voz alta

y ya no sueña.

. . .

Se olvida de mí

.

Se olvida de mí;

le sabe mejor el aire lejos de mi sombra.

Le fatigan los sueños que me cargo:

el poco apego por mi nombre,

mi amor por lo otros,

mi seguridad (dice que incongruente) en el futuro.

Pide cartas de trinfo sobre la mesa,

que no pronuncie más palabras,

que amarren a la lucha y la fatiga,

y atraviese el tremendo mar de la Revolución

en barca de oro, y abanicándome:

Quiere que me muera y que me pierda.

. . .

Renael González (nace 1944)

Fotos, cartas, papeles

.

Aquí están, amor mío, como en mieles

que el tiempor sin piedad no ha corrompido,

tus palabras de luz y de sonido

dormidas en la piel de estos papeles.

.

Aunque ya no eres tú

dejo que vueles hacia el país brumoso del olvido –

un viento sin edad vuelve a mi oído

con tu risa de alegres cascabeles.

.

Si un ermitaño del amor he sido

o en cada primavera he florecido

o es mi corona espinas o laureles,

.

yo no lo sé, mas, digo, convencido,

que hasta en la luz de un nuevo amor vestido,

por la sombra que dejas, aún me dueles.

. . .

Delfín Prats (nace 1945)

Pero en el viento su rumor llegaba

.

Ámala,

pero ámala como si todo hubiese concluido y pasado,

como si desde el futuro más remoto

recordaras el vino de tus mejores años:

el verano de mil novecientos ochenta

el catorce de abril

cuando fue tuya

en un hotel cercano del mar

cuyas ventanas no daban al mar

pero en el viento su rumor llegaba

y ella venía a ti como una ola

muriendo a las orillas de tu cuerpo.

. . .

Albis Torres (nace 1947)

Hay gentes tan desgraciadas…

.

Ella fue la mujer a quien quiso

y traerla a casa, la primera alegría de su vida.

Hacía gallinas de papel.

Las hacía como si nada

conversando, pensando.

Él miraba moverse aquellas manos tan queridas

y sacar de la nada alas, crestas

y una cola que hacía agitarse y crujir

al ave imaginaria.

.

Todo parecía tan simple.

.

Cuando ella se fue

trató muchas veces de repetir el milagro

dobló y desdobló papeles, tal vez pensando

que si daba sólo con una de aquellas pajaritas

regresaría atraída por el conjuro.

.

Parecía tan simple.

.

Su último intento fue a dar al cesto de la basura

reducido a una triste bolita de papel.

.

Fue entonces que entendió que su mujer

estaba hecha de muchos dobleces,

de un mecanismo mudo que la hacía aletear

sin una idea exacta de vuelo.

Intento mecánico de ganar altura

siempre que se le tirara con buen tino de la cola.

Y la olvidó para siempre.

. . .

Ciencia ficción

.

Y si llegara un hombre verde

y si llegara un hombre verde

y si llegara un hombre verde o azul

en una nave.

Y se llegara.

.

Qué diría de mí, tan despeinada

sin adornos ni gracia.

Qué diría de todos por mi culpa.

. . .

Mamá está en el balcón

.

Una vez estuve enamorada.

Era un muchacho dulce,

tenía las orejas pálidas y llenas

de unas pecas que me provocaban erizamientos.

Entonces también yo era adolescente.

.

De esto hace mucho tiempo.

Su rostro no aparece

en los rasgos de mis hijos.

Su foto no está en el álbum familiar

y nadie lo recuerda en la mesa.

No hay una sola taza

en la que haya puesto sus labios.

No obstante

cuando los míos se acomodan

frente al televisor

acude a la baranda

y sus manos

rozan con un poco de horror las mías

que ya no son hermosas.

 . . .

Mayda Pérez Gallego (nace 1948)

Santiago

.

Recuerdo mis diecinueve de Santiago

y becas de peñas

café bien fuerte en la Isabelica,

pero también Santiago

el de los callejones húmedos y la poesía del mar.

A solas contigo, compañero,

en la barbacoa que a nuestro gusto arreglamos

llena de affiches, consignas,

fotos y escritos del Che

catre en el que apenas cabíamos, pero sobraba,

para que me leyeras a Otto René

Vallejo

Neruda

para que aprendiéramos a conocernos y

hacer el amor

sin reglas ni recetas

herirnos y llenar de lágrimas la almohada y luego

besos

firmar la paz o la tregua

y por fin

en el vientre

la patadita risueña del hijo.

. . .

Certidumbre

.

Lo sabía:

dos iniciales menos

y otro amor engavetado.

. . .

Ahora y hasta

.

Quiero que esté conmigo ahora que llueve.

Abrazarte hasta mañana, pasado, un ratico.

Abrazarte tan ola que te irrites

Tan sol que te ardas

Tan guerra que te rindas.

Quiero que estés conmigo ahora y no tan simple.

Hasta el cansancio agradecido y el cigarro

Hasta la cama revuelta y mi voz después en calma:

Hasta otra lluvia, amor.

. . .

Alejandro Fonseca (nace 1954)
Poema para María
.
Cuando más segura quien la tiene,
tiene humo, polvo, nada…(Lope de Vega)
.
Todo fue fácil al comienzo en aquella habitación;
éramos alegres animales que buscaban su fondo.
En medio del calor de los meses
perdimos el miedo de poseernos.
Había una piel para tocar mi cuerpo,
un sitio seguro donde discurrir los días
y yo conforme con tu aliento y tú con el mío,
olvidamos ciertas privaciones.
Pero al final de todo fue en vano;
el amor quedó suspenso como un punto de humo,
imposible de compartir.
. . .
Bajo un cielo tan amplio
.
Después de haber amado el paisaje claro de un cuerpo,
de abandonar el deseo en las extensiones largas de sus muslos,
después que ha partido hacia una dirección inexacta,
qué nos puede proporcionar la noche
y en el cuál de sus tantos espacios
encontraremos el ansia pasada,
si a esta hora sólo quedan los ruidos incoherentes de la ciudad
y el rumbo casi estricto de las calles
conduciéndonos a la casa;
a la casa siempre enclavada en un verano sigiloso
donde las plantas transpiran y su quietud asusta.
.
La oscuridad no contiene un pájaro dorado
ni un ademán azul y alegre creciendo ante nosotros.
Únicamente se reciben las mansas,
las difusas imágenes en los contornos,
en este inmenso vacío
en el que no habrá de nuevo el paisaje claro de un cuerpo
a pesar de estar, de habitar bajo un cielo tan amplio.
. . . . .

Manuel Villanueva Martínez / Miguel Barnet / Belkis Cuza Malé: poemas

Head of a cat_with whiskers_black and white silhouette photographManuel Villanueva Martínez (nace 1939)

El gato del pozo

.

Al repote pote pote…..

Los poetas de mi Patria

ya firmaron la sentencia,

un gato cayó en un pozo,

quieren sangre, quieren hiel.

.

Al repote pote pan…..

Los artistas de mi Patria,

los cantantes y pintores

tienen arena en los ojos,

tienen miedo, tienen sal.

.

Y la gallinita ciega…..

también se cayó en el pozo,

en un pozo con Fidel.

.

Todos firmaron, señor,

firmaron en blanco y negro,

en un pozo muy profundo,

firmaron entre barrotes

la muerte y el paredón.

.

Los artistas de mi Patria

van a contar una historia

con el lago de los cisnes,

quieren cárcel al final.

.

Pero y las tripas del gato…..

las tripas se hicieron pan

al repote pote pote

todos vamos a llorar.

. . .

Miguel Barnet (nace 1940)

Con pies de gato

.

El viento ha quemado mi pelo,

el viento frío, arrasador.

Con pies de gato camino en lo oscuro.

Cautelosamente, como una fiera prevenida,

me acerco a tu corazón;

el olfato y la noche son mi brújala.

Como no sabes que existo te expones

al deseamparo y al susto.

Después de todo eres más frágil

que el estambre

y no sabes huir.

Entre tú y yo se cierne sólo la lluvia

que espejea tus brazos.

No puedes verme porque voy cubierto de árboles.

La noche, pródiga de mis sueños, me juega de nuevo

una mala pasada.

Feroz, bebo de tu desnudez hasta que mis labios

se sequen o se olviden.

Ojalá que una flecha te atraviese el corazón

para rehacerte a mi imagen, para resucitarte.

No culpo a la noche de tu aparición

sino a sus duendes.

. . .

Belkis Cuza Malé (nace 1942)

Crítica a la razón impura

.

Abre la puerta de su casa y entra

como un desconocido,

como si penetrara en el mundo

por la puerta de atrás.

En las paredes navega el barco

que grabó su hija,

la cuenta de la lavandería

cuelga del palo mayor.

Sus vecinos han decidido casarse hoy

y pedirle por un rato los muebles.

Entra en su casa y comienza a escribir,

necesita arreglar el mundo de algún modo,

crear un hombre para ella,

una niñera para su hija

y un poco de vida para los gatos que no tiene.

Ella empieza a escribir,

como si estuviera delante de un jurado,

saca sus heroínas de papel,

porque ella es una muchacha que vive sola,

que duerme sola,

que baila sola.

.

Ella es la muchacha

que ustedes necesitan destruir

para sentirse más firmes.

 

. . . . .


Poemas hechos en el exilio: Luis Mario, Alberto Laucirica, Eyda T. Machín

foto escala de grises_de una mano_© jakota de_ galleryhip dot com

Luis Mario (nace 1935)

Soy…

.

Si mis aguas se enturbian, sólo ella

percibe transparencias en mis aguas.

.

Soy su pez volador, su flor de espliego,

su perenne latido de esperanza;

.

un soldado de plomo, al que se aferran

sus bélicas tareas cotidianas.

.

Soy el cachorro de sus inquietudes,

la mascota que es dueña de su casa;

.

su techo en el fragor de la tormenta,

objetivo final de su atalaya.

.

Soy el árbol sin frutos de su carne,

su tronco, sus raíces y sus ramas;

.

su comunión en sábados de iglesia,

su domingo perpetuo en la semana.

.

Soy su equilibrio, su bastón, su reto,

su espuria imperfección idealizada;

.

su terca persistencia en la andadura,

el pedazo gemelo de su alma.

.

Y lo dije una vez, y lo repito:

esta mujer me ama.

. . .

Alberto Laucirica (nace 1936)

Ya nada me es extraño

.

La vida, en su vaivén inexorable,

ha marcado con piedras el camino

que has de seguir, de forma inevitable,

como mando, sublime, de tu sino.

.

El mundo, con su loco desatino,

no ha de llorar el mal de tu congoja,

podrá herirte la daga del destino

sin hallar una mano que te acoja.

.

Y en esa soledad, se nos antoja,

que somos como aquel triste payaso;

que mira como el árbol…su fracaso.

.

Presiento que ya estoy en el ocaso,

llevando en mis espaldas la experiencia

que el tiempo, lentamente, paso a paso,

con dolor ha grabado en mi conciencia.

.

El rostro de la vida es apariencia;

no existe una verdad insoslayable.

Yo conozco del mundo su indolencia,

y he visto a un inocente…ser culpable.

.

Viví entre gente que con gesto amable,

te trata con el rostro del engaño,

cuando piensan que tú eres negociable

si logras ocupar un alto escaño.

.

En el mundo, ya nada me es extraño,

pues he visto al más puro ser insano,

y he sentido en el alma todo el daño

que inflige la ambición del ser humano.

.

¿Qué más puedo decir? Todo es en vano,

como es vana, en la guerra, la victoria,

todo el que muere llevará en la mano

el libro ensangrentado…de la historia.

. . .

Eyda T. Machín (nace 1945)

Las Manos

.

En el misterio de unas manos sabias

se hundieron mis manos peregrinas

descubriendo en su calor humano

el murmullo de brisas cantarinas.

.

Manos sinuosas que caminan lentas

por los parajes de las grutas mías,

manos preciosas que penetran quedas

en lo profundo de mi piel dormida.

.

Manos de artista que crean universos

de mil colores y de fantasía,

manos que tejen ilusiones nuevas

con la rueca sutil de una caricia.

.

Manos hacedoras de milagros,

manos capaces de dar vida,

manos que traen envuelto en sangre

el grito primario a la luz del día.

.

Manos largas como el sueño

y el dolor de la partida,

manos fuertes como el trueno

en la espesura dormida.

.

Manos que tejen cadenas

para engarzar sinfonías,

manos que vuelan distantes

tras la cima callada de una tristeza-niña.

.

Manos blancas, manos recias,

manos quietas y dormidas,

manos dulces como el néctar

y amargas como la ira.

.

Manos sensuales que estrujan mi cuerpo,

haciéndolo vibrar como una lira.

Manos de dedos largos y ondulantes

que extraen las gotas de mi piel vacía.

. . .

Foto: © Jakota.de

. . . . .


Herminia D. Ibaceta: “Recuento” y “Todo el mundo calla”

Detrás del Museo La Periquera en Holguín_Cuba_mayo de 2016

Herminia D. Ibaceta (nace 1933)

Recuento

.

A solas está el hombre,

perdida la mirada en el sendero,

hablándole a su yo, frente a la vida,

en ventanas del tiempo.

Alejó la riente primavera

su carroza de múltiples destellos,

llevándose la luz de los trigales,

los aromas, los trinos y los sueños.

Las copas de los árboles vistieron

en ropaje otoñal tintes inciertos,

las ansias imprecisas se encontraron

del triste pensador en el recuento.

Revoló la hojarasca sorprendida,

rostros marchitos al compás del viento…

efímeros colores y vivencias

por las desiertas rutas del regreso.

Los árboles desnudos se quedaron

al implacable tránsito del cierzo

mirando como el hombre en la ventana

descender albos lirios del invierno,

cubrir la tierra que encendió verano

en ardoroso y germinante fuego;

blanquear las sienes que en pasadas horas

pobló la juventud de los cabellos.

La esperanza marchó…

para él no existirá otra primavera

sólo aquellas que emprendan confundidos

eterna comunión, su yo y la tierra.

. . .

Todo el mundo calla

.

Todo el mundo escucha, todo el mundo sabe,

todo el mundo acepta, todo el mundo calla,

y yo me consumo, ceniza en la brasa,

cada vez más isla, cada vez más triste, cada vez más alba.

El tiempo me cruza sordo,

y se me escapa en dedos salobres y sangre en resaca.

El astro se aculta,

rebeldes los sueños se apartan

dejándome seca la flor en la entraña.

Todo el mundo sabe, todo el mundo calla…

El odio retoña,

los yugos entallan silencios al labio, distancias al alma.

Mi suelo agoniza,

en rudos embates se quiebran mis alas

y siento crecerme la desesperanza

cada vez más honda, cada vez más cruda, cada vez más larga.

Todo el mundo sabe, todo el mundo calla…

Giran en redondo las tierras hermanas,

para defenderme, ni una voz se alza,

se han quedado mudas todas las gargantas.

Trienta y tres inviernos…

y no queda espacio para la ignorancia.

Todo el mundo escucha, todo el mundo sabe,

todo el mundo acepta, todo el mundo calla.

Y yo sigo ardiendo, ceniza en la fragua,

cada vez más sola, cada vez más lejos,

cada vez más Patria.

. . . . .


Marta Padilla: tres poemas por un poeta del exilio

Un delfín de revoque adornado un pabellón sobre la costa Holguín de Cuba_Playa Esmeralda_mayo de 2016Marta Padilla (1928-2004)

Llamadlo a secas, Hombre

.

Acorralado ha sido,

Mutilado en sus vísperas

En su niñez de ayer transfigurado

– Llamadlo a secas, hombre.

Su infancia era mi infancia

Sus tataguas y gatas en el techo,

De la angustía

Eran también las nuestras

– Llamadlo a secas, hombre.

¿Quién nos tomó de pronto la palabra

Conque andaba la sangre entre nativos?

¿Quién la saqueó de frutas y veleros

Y objetos desiguales de la vida?

¿Quién la violó

A la vista del cielo,

Frente al testigo oscuro y sorprendido?

Ay, ¿quién,

Quién lo llama a secas, hombre?

. . .

Gatillo

.

Casi a la hora de abrigar la casa

hay vocablos noctámbulos

seduciendo una vida que responde

a las tácticas nómadas del fuego.

.

(pasa el vivir, nombrándola)

.

cubana, antigua, marginal, poeta,

criatura sin otra criatura.

¿y qué?

. . .

El hijo que falta

(para Alex)

.

Viene a verme. Nos vemos.

Recorre la distancia inexistente

y espera en el umbral,

quieto, inquietante.

.

Forma creada, llega,

en su intocable realidad,

imaginada margen que lo aprende.

.

Me llama y me responde.

.

Da un paso más y paso a su espesura.

Ya damos con la esencia impenetrable,

restauramos el eco transitado

para poner en órbita la ausencia.

.

La cercanía es hoy un cielo abierto

poco nos queda por hacer del tiempo.

.

La esperanza y la nada nos subrayan.

. . . . .


Fayad Jamís: “At times” and “For this freedom” / “A veces” y “Por esta libertad”

Fayad Jamis: Poema gráfico_1971

Fayad Jamis: Poema gráfico_1971

Fayad Jamís (1930-1988)

A veces

.

A veces,

en el silencio del pasillo, algo salta,

rompe alguien algún viejo nombre.

La mosca enloquecida cruza zumbando, ardiendo,

lejos de la telaraña luminosa.

Esto es así, tan solo, pero tan lleno de sorpresas.

Caserón de fantasmas sin hijos, en que el polvo

hace nuevas ventanas, nuevos muebles y danzas.

No, tú no lo conoces, tú no me has visto mucho las pupilas

y por eso te llenas de lágrimas.

Escúchame:

mi casa no se fuga; está lejos siempre.

Por estas escaleras se sube hasta lo negro.

Uno no se cansa de subirlas y jadeando se duerme

sin saber ni los días, ni la fiebre, ni el ruido inmenso

de la ciudad que hierve al fondo.

A veces,

en el silencio del pasillo, alguien nace de pronto,

alguien que toca en la puerta sin número y que llama.

No, tú no has estado aquí jamás. No, tú no vengas.

Mi palabra es abrir, pero es que casi siempre

ando de viaje.

. . .

Fayad Jamís (1930-1988)

At times

.

At times,

in the silence of the corridor,

something leaps up,

someone breaks apart an old name.

The ‘loco’ fly, made mad, buzzes by,

far from the gleaming spiderweb.

Being all alone this is how it is – yet so full of surprises.

A big giant house, a house of ghosts and no kids,

where the dust makes novel windows – furniture – dances.

You don’t really know it here, no.

And you haven’t truly seen the pupils of my eyes;

and so you well up with tears.

Listen to me:

my house doesn’t break away, it’s always been distant.

Via these stairs one can climb down into the dark;

one never tires of the stairs; one falls asleep, panting,

not knowing what day it is – or which fever – nor

what that immense noise is of the city,

seething there in the background.

At times,

in the silence of the corridor,

someone is suddenly born,

a someone who knocks on a numberless door,

a someone who’s calling.

You have never been here, no;

you do not take revenge.

My words are an “opening”,

but almost always

I’m off travelling somewhere.

Fayad Jamís_dibujo con tintaFayad Jamís_un dibujo con tinta

Por esta libertad

.

Por esta libertad de canción bajo la lluvia

habrá que darlo todo.

Por esta libertad de estar estrechamente atados

a la firme y dulce entraña del pueblo

habrá que darlo todo.

Por esta libertad de girasol abierto

en el alba de fábricas encendidas

y escuelas iluminadas,

y de tierra que cruje y niño que despierta,

habrá que darlo todo.

.

No hay alternativa sino la libertad.

No hay más camino que la libertad.

No hay otra patria que la libertad.

No habrá más poema sin la violenta música de la libertad.

.

Por esta libertad que es el terror

de los que siempre la violaron

en nombre de fastuosas miserias.

Por esta libertad que es la noche de los opresores

y el alba definitiva de todo el pueblo ya invencible.

Por esta libertad que alumbra las pupilas hundidas,

los pies descalzos,

los techos agujereados,

y los ojos de los niños que

deambulaban en el polvo.

.

Por esta libertad que es el imperio de la juventud.

Por esta libertad

bella como la vida,

habrá que darlo todo

si fuere necesario;

hasta la sombra

y nunca será suficiente.

. . .

For this freedom

.

For this freedom of songs in the rain

one must give one’s all.

For this freedom of being intimately bound up with

the strong yet gentle essence of the People

one must give one’s all.

For this freedom of the sunflower a-bloom

in the dawn of factories going full tilt

and schools all lit up;

of the earth a-crackle and the child awakening

one must give one’s all.

.

There’s no alternative but freedom,

no other road, no other homeland,

no more poems ––

without the violent music of freedom.

.

For this freedom

that is the terror of those who always violated freedom

in the name of lavish squalor.

For this freedom

that is night for the oppressors

and the definitive dawn for all the now-invincible People.

For this freedom

that lights up caved-in eyes,

barefoot, shoe-less feet,

rooves full of holes,

and the eyes of the children

who were roaming in the dust…

.

For this freedom

that is the empire of youth.

For this freedom:

beautiful as life!

If necessary one must give one’s all

even our own shadow

and it will never suffice.

. . . . .


Poemas de un desterrado: Raúl García-Huerta

Teléfono público_Public telephones_Holguín_Cuba_mayo de 2016

Raúl García-Huerta (nace 1929)

No puedo…No quiero

.

No puedo olvidar, no puedo

la tierra donde he nacido,

la brisa que me ha mecido

cuando sentí el primer miedo.

Yo canturreaba muy quedo

canciones que me aprendía

desde el alba al mediodía

de mi abuela y de mi madre

mientras slbaba mi padre

una triste letanía.

.

Frágiles alas de un ave

provocaban un suspiro

oyéndose un son guajiro

al repicar de la clave.

Una melodía suave,

en el momento oportuno,

la volvía en son montuno,

sin que diestros bailarines

desde los cuatro confines

perdieran compás alguno.

.

Yo quiero sus huracanes,

picada de su mosquito

y un manjuarí dormidito

con mordidas de caimanes.

Entre hojas de guayacanes,

si me retuerce la pena,

cristales veo en su arena

rajando el mar en su playa

y en el puerto una talaya

con el nombre de Carena.

.

No quiero volver, no quiero

porque ella no es ya la misma.

No huele igual su marisma

ni moja igual su aguacero.

Volver a verla no espero

como era al despedirme.

Si vuelvo, tendré que irme

herido por su recuerdo

y la nostalgia que muerdo.

¡Mejor…prefiero morirme!

. . .

Raúl García-Huerta (born 1929)

I cannot…& I don’t want to

.

I cannot forget – I cannot

the land where I was born,

and the breeze that rocked me

when I first felt fear.

From dawn through the day

I’d hum gentle songs I learned

from my grandmother & mother,

and my father

he’d whistle his own sad refrain.

.

The fragile wings of a bird

invite a sigh, if one is

listening to the music of our countryside*

in its afro-cuban rhythm*.

A pleasant melody

at the opportune moment

becomes the mountain-music sound*

without which even skilled dancers

from the four corners

might lose the beat!

.

I want Cuba’s hurricanes;

to be bitten by her mosquitoes

and a drowsy needle-nosed gar-fish;

and the caiman alligator!

Apply leaves of the guayacan tree

if I’m twisting in pain!

Crystals I see in her sands,

when I’m slicing through the sea by her beaches;

and in the port there’s a watchtower

with the name Carena.

.

I don’t want to return – don’t want to

because she’s not the same Cuba now.

Her marshes won’t smell as they did

and her downpours won’t feel as before.

I hope not to return, not to see her

as when we bid farewell.

If I should go back…yet I’ll

have to go away wounded by her memory

and a longing which gnaws at me.

Better that I––

I prefer to––

Die!

. . .

son guajiro = the music of our [Cuban] countryside*

la clave = afro-cuban rhythm*

son montuno = the [Cuban] mountain-music sound*

. . .

Un siglo después

.

¡Qué ganas tengo que cien años vuelen

para esfumar todo recuerdo mío

abandonado a orillas de este río

con su caudal de penas que me duelen!

.

Donde olvidé que los jacintos huelen

y el cauce supe medir hondo y frío.

En sus riberas amansó mi brío

como los años dominarlo suelen.

.

Yo necesito generar olvido,

garantizarme con la paz, futuro,

borrar mi rastro por haber vivido.

.

Este camino ha sido largo y duro.

Para aliviarme el corazón herido

quisiera un siglo de silencio oscuro.

. . .

A century afterwards…

.

How I feel like a hundred years might fly

before all my recollections could fade

abandoned at the banks of this river

with a wealth of sorrow

that torments me!

.

Here where the water hyacinths are fragrant

and the riverbed’s depth and coolness I knew the measure of.

On these banks I soothed my spirit,

and with the passing years went on to master it.

.

I need to generate oblivion

guaranteeing for myself some peace, and a future –

by the erasure of my face (for having been worldly).

.

This road’s been long and hard.

To ease my wounded heart

would require a century in darkness and silence…

. . . . .


Antonio Acosta: “Mi poesía es la pura esencia de mi vida” / “My poetry is the pure essence of my life”

Crepúsculo en la Playa Esmeralda_Cuba_mayo de 2016

Antonio Acosta (nace 1929)

Mi Poesía

.

Mi poesía

es la pura esencia de mi vida;

raíz y simiente de mi infancia.

Es el clamor que busca una salida,

la gardenia que cuida su fragancia.

.

Mi poesía

es puerto donde carenan naves rotas,

es refugio de paz y de añoranza,

donde alzan su vuelo las gaviotas

buscando un nuevo grito de esperanza.

.

Mi poesía

lleva en cada verso su decoro;

no obedece a colores ni linaje,

no valora al hombre por su oro,

ni por su posición ni por su traje.

.

Yo quisiera

con mi vocablo endurecer el brazo,

pero jamás encallecer el corazón.

Unir en un binomio, en fuerte lazo,

la justicia humana y la razón.

. . .

Antonio Acosta (born 1929)

My Poetry

.

My poetry is

the pure essence of my life,

root and seed of my childhood.

It’s the cry that seeks a way out,

a gardenia safeguarding her fragrance.

.

My poetry is

a port where broken vessels sway,

a refuge of nostalgia and peace

where seagulls rise in flight

to call out with fresh hope.

.

My poetry

carries in each verse a decorum all its own,

adhering to neither colour nor lineage,

and esteeming a man not for his position,

nor for his garments or gold.

.

I would wish with my words

to strengthen the arms

but never harden the heart;

and that they join together,

in a solid-bond coupling,

both human justice and reason.

. . .

Confidencias

.

Soledad, amiga confidente;

¡cómo siento a tu lado

la armonía de todo el universo!

Hablemos de mis sueños, amiga soledad.

––De gaviotas errantes,

de mariposas tristes,

de las huellas del tiempo

en las rocas del valle,

dibujando poemas

por sus cauces de olvido––

––Soledad, mi canto es el grito

que lo grita el alma

pidiéndole al viento su viril demanda;

diciéndole al viento su dolor isleño,

su dolor de sangre,

su canción de alba.

Y mi lágrima tibia en ajenas orillas

se abochorna y se pierde

en las aguas nocturnas

de corrientes ignotas.

. . .

Confidences

.

Solitude: friend in whom I confide

––how I feel the harmony of the whole universe

when I’m by your side!

Let’s talk about my dreams,

you-my-friend-in-aloneness;

of itinerant seagulls,

wistful butterflies,

the foot-tracks of time

and the rocks of the valley

portraying poems from the riverbed of oblivion.

Solitude,

my song is the shout that the soul cries,

demanding of the wind a virile claim

and telling the islander’s sorrow,

a blood pain – a song of the soul.

And my lukewarm tears upon foreign shores

are overwhelmed – lose themselves –

in the nocturnal flow of unknown currents.

. . .

Añoranzas

.

Me duelen los recuerdos de este lado,

lejanos de mi entorno y de mi mente;

dolores lacerantes del pasado,

pretéritos recuerdos sin presente.

.

Y en este interno dilema con mi hado

ya nada me parece tan urgente;

pues el tiempo me tiene así marcado

y no quiero dejar nada pendiente.

.

Por eso mis vivencias llevan alas

y van dejando amor en las escalas

de la trivial cruzada de la vida.

.

Y en terapia de arpegio en sinfonía,

la añoranza de Cuba me convida

a volver a mi tierra en poesía.

. . .

Longings

.

Memories,

from this side,

they hurt me,

far from my surroundings / my mind;

excruciating pain from the past,

past-tense memories without a present.

.

And in this interior dilemma with my destiny

already there’s nothing that seems to me so pressing;

but Time has me marked, almost,

and I want nothing left unresolved.

.

So that’s why my experience bears wings

and such lessons leave love hanging on the ladder of

life’s trivial crusade!

.

And in a therapy of arpeggio & symphony,

nostalgia

–– a longing for Cuba ––

invites me

to return to my country

(if only in poetry.)

. . . . .