Alicia Claudia González Maveroff: It depends, doesn’t it? / Depende…

 

Zumaque canadiense durante el invierno_Sumac in winter_Canadá

Zumaque canadiense durante el invierno_Sumac in winter_Canadá

Alicia Claudia González Maveroff

It depends, doesn’t it?
.
There are those who look out at the sea and perceive only the waves, and so they meet up with water
– doesn’t it all depend on our gaze?
.
He who looks at the countryside yet cannot distinguish the horizon perhaps is he who might go into the woods only searching for firewood.
.
But there are others of us – she who is
in flux – who will uncover the real magic.
.
She looks at the naked tree in winter
and she smiles, in faith,
awaiting the fruit such trees will bear – in time.
.
And there are those of us who,

even before our eyes open each morning to see the world around us

– well, we’ve already dreamed of such worlds!

. . .

Alicia Claudia González Maveroff

Depende…
.
Hay quien mira el mar y solo ve las olas,
solo encuentra el agua…

Todo depende de la mirada.

Quien mira el campo y no distingue el horizonte,
quien entra al bosque y solo va por leña.

Otros en cambio, de lo real descubren la magia.

Miran un árbol desnudo en el invierno
y sonríen confiados esperando que de sus frutos
cuando sea el tiempo.

Y están aquellos que antes de abrir los ojos
y ver el paisaje,
ya lo han soñado.

. . . . .


Poema para el Cambio de Estaciones: Una Afirmación de la Naturaleza – en la Mitad de Esta Vida

Still Life B_Some see stones...I see poems.Still Life A_Some see stones...I see poems.

Una Afirmación de la Naturaleza – en la Mitad de Esta Vida
.
¿Cuántas lecciones tengo que aprender?
Que la inteligencia de emociones es muy difícil a lograr.
Que la mente ligera no es suficiente.
Que alimenta al alma la creatividad,
y la imaginación es enigmática y grande.
Que el seso debe ser perspicaz – y sabio;
y el corazón, aún más sabio.
Que es sentido común mantener la boca cerrada;
y decirle a él que le amas sobrepasar morderse la lengua.
Que jugarlo cauteloso nos pone en un destino sombrío;
y correr el riesgo requiere muchas agallas.
Y que todo el asunto no significa nada si no hay Amor en la mezcla.
Y, aunque los seres humanos nos deilusionan, todavía son llenos de sorpresas.
Por lo tanto seguiremos – curioso al Fin.

. . . . .


Rubén Darío: Song of Autumn in Spring / Canción de Otoño en Primavera

Still Life 1

Rubén Darío (Nicaragua, 1867-1916)
Canción de Otoño en Primavera
.

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver.
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer.

Plural ha sido la celeste
historia di mi corazón.
Era una dulce niña, en este
mundo de duelo y aflicción.

Miraba como el alba pura;
sonreía como una flor.
Era su cabellera obscura
hecha de noche y de dolor.

Yo era tímido como un niño.
Ella, naturalmente, fue
para mi amor hecho de armiño,
Herodías y Salomé.

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver.
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer.

Y más consoladora y más
halagadora y expresiva
la otra fue más sensitiva,
cual no pensé encontrar jamás.

Pues a su continua ternura
una pasión violenta unía.
En un peplo de gasa pura
una bacante se envolvía.

En brasos tomó mi ensueño
y lo arrulló como un bebé
y le mató, triste y pequeño,
falto de luz, falta de fe.

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver.
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer.

Otra juzgó que era mi boca
El estuche de su pasión;
y que me roería, loca,
con sus dientes el corazón,

poniendo en un amor de exceso
la mira de su voluntad,
mientras eran abrazo y beso
síntesis de la eternidad;

y de nuestra carne ligera
imaginó siempre un Edén,
sin pensar que la Primavera
y la carne acaban también.

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver.
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer.

Y las demás! En tantos climas,
en tantas tierras siempre son,
si no pretextos di mis rimas,
fantasmas de mi corazón.

En vano busqué a la princesa
que estaban triste de esperar.
La vida es dura. Amarga y pesa.
Ya no hay princesa que cantar.

Mas a pesar del tiemp terco,
Mi sed de amor no tiene fin;
con el cabello gris, me acerco
a los rosales del jardín.

Juventud, divino tesoro,
ya te vas para no volver.
Cuando quiero llorar, no lloro,
y a veces lloro sin querer.

¡Mas es mía el alba de oro!

Still Life 2

Rubén Darío (Nicaragua, 1867-1916)
Song of Autumn in Springtime

.

Youth’s a treasure that only the gods may keep,
and how it flees from me, forever – now.
I can’t seem to cry, when I need to,
and sometimes tears come when I don’t want them to.
.
The stories of this heart are countless,
can never be told – and
she was a darling child,
in this world of pain and woe.
.
Like daybreak, pure delight she was;
her smile – like flowers after rain.
Her hair was as the night,
fashioned of darkness and unhappiness.
.
Like a kid I was, awkward and shy,
couldn’t ever have been any other way.
And she was as Herodias or Salomé,
my love ermine-draped.
.
Youth’s a treasure only the gods may keep,
and how it flees from me, forever – now.
I can’t seem to cry, when I need to,
and sometimes tears come when I don’t want them to.
.
And there was another one…
More sensitive, quiet, loving, kind;
her will to live, to love, was greater
than I’d hoped to find.
.
Yet there went with her tender grace
a kind of violence of love;
in a peplos of loveliness
was hidden a passion – raving like a Maenad.
.
Youth’s a treasure only the gods may keep,
and how it flees from me, forever – now.
I can’t seem to cry, when I need to,
and sometimes tears come when I don’t want them to.
.
Still another imagined my lips
to be a casket made to bury our love.
She gnawed at the very heart of me,
that’s what she strove to do.

Excess of passion, that was her will;
love’s flame for me she was,
and she could make each embrace, each kiss,
Eternity in synthesis.
.
She pronounced our flesh could never die,
that Desire might restore Eden;
but she forgot one thing:
that the flowers of Spring, and this flesh,
an End must bring.
.
Youth’s a treasure only the gods may keep,
and how it flees from me, forever – now.
I can’t seem to cry, when I need to,
and sometimes tears come when I don’t want them to.
.
And all the others!
Different climates, many lands,
they were just a pretext for my rhymes,
phantoms of my heart.
.
I sought for a princess in vain,
one who had waited, a-sorrowing.
This life is hard, and bitter with pain.
And there’s no princess exists now to sing.
.
Yet despite th’autumnal season’s meanings,
My thirst for love knows no end;
Gray-haired I am, yet still
you’ll find me circling the late-bloom rose.
.
Youth’s a treasure only the gods may keep,
and how it flees from me, forever – now.
I can’t seem to cry, when I need to,
and sometimes tears come when I don’t want them to.

Ah, but the Dawn belongs to me!

. . . . .

Translator’s note:
I have been faithful to the title of the original, calling my English-language version Song of Autumn in Springtime. Yet something doesn’t feel right; Song of Springtime in Autumn would fit Darío’s content better. True, he writes as if an old man reminisces – there is great nostalgia – about past Romance, yet he also tells us that he will still seek out the blooming rose in the garden of Life, and that Dawn belongs to him. And isn’t the dawn that fresh beginning to each day – its Springtime?
A.B.


Poemas para el último día del Verano

Finaliza el Verano...y inicia sus cambios graduales el Otoño...Toronto Canadá_Septiembre de 2014

Pedro Serrano (Canada/México, nacido en 1947)
El último día del verano
.

El último día del verano
me ha traído la sospecha de que toda vida
es una ficción:
sigo queriendo amar a la mujer que amo,
las temperaturas son extremadamente altas,
aquí, en el comedor,
mi ciudad está sufriendo la metamorfosis inversa
de mariposa a gusano,
la banda de Liverpool actúa en el parque municipal
con acento che y con poco público,
el equipo local no gana los partidos, los empata,
las plantas se secan misteriosamente
y el silencio es el himno que espera al otoño.
El último día del verano
es un baile de grillos, y un consumo
de luna. Ficción.
. . .
Pedro Serrano (Canada/Mexico, born 1947)
The last day of summer
.
The last day of summer
I had been under the suspicion that all of Life was mere
invention, pretence, hogwash:
I keep on wanting to love the woman I love;
temperatures remain exceedingly high
here in the diningroom;
my city suffers from a kind of inverse metamorphosis
– butterfly to worm;
that band from Liverpool performs in the civic park
– with an Argentine accent and next to no audience;
our local team doesn’t win any games – they all end in ties;
plants dry up mysteriously
and Silence is a hymn that awaits the autumn.
This last day of summer
is the crickets’ dance;
this last day, consumed by the moon.
Pure fiction.

An End of Summer bouquet in a watering can_Goldenrod_Asters_Sunflowers_09.2014
Henri Cole (Japón/EE.UU., nacido en 1956)
Brasas
.
Pobre Verano, no comprende el hecho de su muerte; le quedan pocos días.
Pero aun está conmigo el lago con sus pinceladas de índigo
y el sol encendido recolocando la soledad.
Me siento como criatura que ha descubierto un hogar;
eso es mi madriguera / nido / intento para decir:
Yo existo.
.
La rosa no puede pararse y ser de nuevo un capullo.
Es una dolencia, quererlo.
A lo largo de la orilla, la luna esparce su luz sobre todo, como una fogata;
y dentro de la noche verde-negro, los pinos altos ofrecen, estiran, sus brazos
– como Dios
que ofreció, estiró, sus brazos para decir que
Él era aislado y que
Él hacía para Su Mismo
un hombre.

An End of Summer bouquet in a watering can_Goldenrod_Asters_Sunflowers_September 2014
Henri Cole (Japan/USA, born 1956)
Embers
.
Poor Summer, it doesn’t know it’s dying.
A few days are all it has. Still, the lake
is with me, its strokes of blue-violet
and the fiery sun replacing loneliness.
I feel like an animal that has found a place.
This is my burrow, my nest, my attempt
to say, I exist. A rose can’t shut itself
and be a bud again. It’s a malady,
wanting it. On the shore, the moon sprinkles
light over everything, like a campfire,
and in the green-black night, the tall pines
hold their arms out as God held His arms
out to say that He was lonely and that
He was making Himself a man.

. . . . .


La llave de agua chorreante

Una llave de agua chorreante es el Amor...

La llave de agua chorreante
.
Cariño,
¿cuándo fue la última vez que dije Te Amo?
Pasa mucho durante una ruptura
– la hora punta de sentimientos –
que podamos olvidar.
Simplemente, quiero decirte:
Te amo.
.
Ajá, soy soso; yo pronunciaba esas dos palabras con demasiado frecuencia en este año pasado.
Y bueno – paciencia –
yo llevaba puesto mi corazón en la manga;
y eras Señor Inescrutable.
El Amor es como agua chorreante, agua del grifo;
pero cuando el grifo está prendido no puedo apagarlo en un suspiro, ¿verdad?
No es un aparato mecánico el Amor – aunque conlleva unas “mangueras” y unos “flujos”.
.

Eh, tengo una idea:  que chorree ese cabrón…
Y llenaremos la cubeta
– la regadera –
con Energía para Un Porvenir que Da Vida,
bien, cualquier cosa – Avenida – que venga, fluida y creciente.
De la pena hasta el gozo: sencillamente hazlo.
La Vida Quiere Seguir Viviendo.
Los clichés – a veces son ciertos, ¿no?

. . . . .


“Por ahí, por aquí, en algún lugar”: poema con el corazón en la mano

Por ahí, por aquí, en algún lugar...

Por ahí, por aquí, en algún lugar…

“Por ahí, por aquí, en algún lugar”
.
Por ahí, por aquí, en algún lugar…
Un giro del destino – via la mano de Dios o Diosa –
me trajo el Desconocido Perfecto.
Esa persona era un trotamundos perspicaz y pulcro;
un ser resistente – y dulce.
Jugamos al Frisbee;
nos alimentamos con salmón ahumado, el uno al otro;
y hicimos el amor – a través de un solo beso.
.

Por lo tanto, pasó un año cuando escribimos cartas
y charlamos por pocas llamadas celular
– malas conexiones cada rara vez.

.

Y, después de ese año, era yo el viajero; y volé por las alas de una murraca metálico tintinando…

Nos reunimos de nuevo, en el otro lado, sólo para enterarme que

el Desconocido Perfecto era reservado, aún cerrado.

Él, por su comportamiento – sin palabras – me enseñó:

No me toques.

Y éso me hizo daño en la médula.

Pero no fue la culpa de nadie;

y, supongo,

él tuvo sus motivos – candorosos (debo creerlo.)

.

¡Puede ser un hueco vasto y vacío La Vida!

Pues cocinamos el huachinango al escabeche;
tomamos los tranvías en busca de churros más exquisitos;
y hicimos el amor – a través de un solo beso.
.
Sin embargo, no triunfará la relación íntima
cuando nos separa, los dos, este Mundo tan ancho.
Ah sí, he llorado un rato largo.

.
Todavía existe el Desconocido Perfecto;
ahora, en mis sueños, contemplo su cara bien recordado.
Y hoy, al final, tengo la comprensión:
que, a través de un solo beso,
hay un sentimiento de honradez y potencia tan grande
– que no pueda vivir por ahí, por aquí, en algún lugar
sino en el fondo de mí, donde mora la desapercibida Verdad.

. . . . .


“How Can I Begin?”: poems from Milk Stone by Pat Lowther

Burning the Iris_by GogitaFroggies1

“How Can I Begin?”: poems from Milk Stone by Pat Lowther

. . .
How Can I Begin
.
How can I begin?
So many skins
of silence upon me
Not that they blunt me,
but I have become
accustomed to
walking like a pregnant woman
carrying something
alive yet remote.
My thoughts,
though less articulate
than image,
still have in them
something like a skeleton,
a durable beginning
waiting for
unpredicted flesh
and deliverance.
I would ask
you: learn as I learn
patience with mine
and your own silence.

. . .

String-figure man outside the door
.
Didn’t I too catch the sun
in a cradle spun
of my own gut string?
If now outside my house some thing
makes a sound like dry skins scraping,
should my bones dissolve to jelly
in my narrowing flesh?
It is fitting to strangle me in the mesh
of my own making.
I who made the sun
come in my belly.
I shall open my door
and accept the evil as I did before
the shining One.

. . .

Stone Deaf
.
Imagine it
– tympanum, cochlea,
cunning little frogs-legs ossicles,
all that delicate absurd machinery
petrified, rattling stonily
in the skull’s cavity
like garnets in a hollow rock.
.
Or like a whale’s eardrum
I saw once preserved,
blank as a great flint chip
and lonely as one cymbal.
.
And the blood’s surf beating
then always like the sea
unheard on solitary stone.

. . .

Periodicity
.
Fragments of shell
shards of protein alphabet
.
my hands are blind
.
at my skin’s circumference
i fumble
seams openings
(is this an organ
for breaking shells?)
.
i smell snow on this beach
what colour
are my eyes?

. . .

Touch Home
.
My daughter, a statistic
in a population explosion
exploded
popped
out of my body like a cork.
.
The doctors called for oxygen,
the birth too sudden, violent,
the child seemed pale
.
But my daughter lay
in perfect tranquillity
touching the new air
with her
elegant hands.

. . .

The Last Room
.
I am waiting for you
in the lowest room beneath the building
.
I am smooth as a gourd
without resistance
my shape spreads
downward
seeking the lowest
centre of gravity
.
I spend hours memorizing
the labyrinth
beneath our skins
by which I came
.
waiting for your long shadow
in the passage
.
I am green as a gourd
but inside I am red
.
All through the folded hours
I am burning
quietly
.
I am becoming a red hollow
skin
a gourd for drinking
.
Only now do I recognize
shards patterning the dust
between my legs
.
they are my former skins
.
How many times
have I come here
.
How long have I been waiting

. . .

Wanting
.
Wanting
to be broken
utterly
split apart with a mighty tearing
like an apple broken
to unfold
the delicate open veined petal pattern
inside the fruit
.
I am arrogant
knowing
what I can do
for a man
.
I am arrogant
for fear
I may be broken
utterly open
and he not see
the flower shape of me

. . .

Demons
.
It’s a kind of justice
for our having left them
face down
while we grew branched
metaphysics
.
They held out
dumb paws for grace
We gave them ritual
.
Even the spare comfort
they negotiated
we fattened on,
driving them always
to the edges
.
It’s a kind of justice
that in certain seasons
they possess us
like planets,
like territories

. . .

For Selected Friends
.
Work one face of a stone
only
so I can always have you:
at times I am one-dimensional.
Love on paper.
.
It’s easier to photograph you
with my mind
arresting you at mid-point
in some brilliant exposition
before discovery moves you
off the surface.
.
Although I know you’re
a cave splendid with crystals
and white bats,
sometimes I am
afraid to go there.

. . .

Letter to the Majority
.
We are not what you think we are.
In another space
enclosing another space
we have grown
whole crops of quiet.
Even our laughter
laughing at ourselves
has been too soft for you to hear.
You have thought us a mirror
to your torments
and your homely pleasures.
You have been watching
motion on a screen only.
.
You send us casual
directives – Eat me, Drink me.
We brush your language
from the pages of books.
It is a momentary diversion.
The only way you can
speak to us
is by speaking to the whole world.

. . .

All poems © Pat Lowther Estate and Borealis Press, from Milk Stone (published 1974)

.     .     .

Toronto poet Sonia Di Placido is running a poetry workshop about Pat Lowther and her complete + unpublished poems every Saturday beginning September 13th through November 29th, 2014.  The workshop is part of Di Placido’s Poetry of the Canadian Moderns series.  Click the link for more details:

http://diplacido.wordpress.com/

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