Robert Frost: “No hay nada de oro que puede durar”

Hojarasca de octubre en Toronto_16.10.2015

Robert Frost (1874-1963)
No hay nada de oro que puede durar (1923)
.
¿La primera verde de la Naturaleza?
Eso es dorado – con
su tinte más terco guardar.
Su hoja precoz es una flor,
pero solo vive una hora.
Pues hoja se hunde, hoja por hoja;
y el Edén al luto se hundió.
Y el alba baja a cada día
– no hay nada de oro que puede durar.
. . .
Robert Frost
Nothing Gold Can Stay (1923)
.
Nature’s first green is gold,
Her hardest hue to hold.
Her early leaf’s a flower;
But only so an hour.
Then leaf subsides to leaf.
So Eden sank to grief,
So dawn goes down to day.
Nothing gold can stay.

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Erica Jong: “Punto de vista otoñal”

Hojas de octubre en Toronto_14.10.2015_A
Erica Jong (n. 1942)
Punto de vista otoñal

.
Ahora, asentándome, con cajas en el piso,
y la radio sonando a las paredes vacias,
ganchos para cuadros dejados encallandos
en los cuadrados sin tachas donde estuvieron pinturas.
.
Y hay algo que nos recuerda que
este día es como todas las otras mudanzas.
Es el hallazgo de las sobras sucias de la vida de alguien otro:
pelo caído en el lavabo,
el hueso de un melocotón,
y cerillos quemados en el rincón.
Son cosas no preservadas pero nunca escobadas fuera
– como fragmentos de sueños alarmantes que
nos tropezamos todo el día…
.
En ordenar nuestras vidas, las desechamos,
fregamos limpias las duelas de esta casa – nuestro hogar –
en caso de que el desecho de las vidas que no hemos llevado
se vuelva – por una manera rara y aterradora – lo nuestro.
Y tenemos planes que no tolerarán nuestros temores
– un año compuesto como cuartos en una nueva casa,
las copas polvorientas ahora enjuagadas,
los jarrones llenados,
los libreros combandos con libros pesados del invierno.
Mirando al cuarto en su estado de siempre-ser,
nos contentamos con pasar el plumero y con la expectación.
Regresaremos aquí de las calles oscuras y silenciosas,
nuestros brazos llenos de libros y provisiones,
ansios como siempre estamos en el invierno,
y buscando La Buena Vida que hemos hecho.
.
Me miro, en ese tiempo: tensa, solemne,
en tacones que pellizcan,
no disfrutando la luz de metas cumplidas,
pero mirando al pasado – a ahora –
y veré a una chica en huaraches
– perezosa, quemada –
parada dentro de un cuarto escueto,
rica con promesa y con sensaciones envidiosas.
.
Ahora nosotros planeamos, y retrasamos, y avanzamos al porvenir
– casi como, cuando el cuarto nos contendrá
(con todo nuestro cachivache atesorado) –
habremos rellenado cualquier hueco que nos obliga a vagabundear,
descontentos en nosotros mismos.
.
El cuarto no cambiará:
alfombra, sillón, nuevas capas de pintura
– estos no harán ninguna diferencia.
Nuestros ojos son caprichosos
pero quedamos iguales debajo de los bronceados:
pálidos, asustados, y
sonando nosotros mismos hacia atrás y hacia adelante,
dentro del Tiempo,
y sonando nuestros seres sonandos.
.
Quedo a la espera de verme
mirando hacia atrás.

Hojas de octubre en Toronto_14.10.2015_B

Erica Jong (born 1942)
Autumn Perspective
.
Now, moving in, cartons on the floor,
the radio playing to bare walls,
picture hooks left stranded
in the unsoiled squares where paintings were,
and something reminding us
this is like all other moving days;
finding the dirty ends of someone else’s life,
hair fallen in the sink, a peach pit,
and burned-out matches in the corner;
things not preserved, yet never swept away
like fragments of disturbing dreams
we stumble on all day. . .
in ordering our lives, we will discard them,
scrub clean the floorboards of this our home
lest refuse from the lives we did not lead
become, in some strange, frightening way, our own.
And we have plans that will not tolerate
our fears– a year laid out like rooms
in a new house–the dusty wine glasses
rinsed off, the vases filled, and bookshelves
sagging with heavy winter books.
Seeing the room always as it will be,
we are content to dust and wait.
We will return here from the dark and silent
streets, arms full of books and food,
anxious as we always are in winter,
and looking for the Good Life we have made.
.
I see myself then: tense, solemn,
in high-heeled shoes that pinch,
not basking in the light of goals fulfilled,
but looking back to now and seeing
a lazy, sunburned, sandaled girl
in a bare room, full of promise
and feeling envious.
.
Now we plan, postponing, pushing our lives forward
into the future–as if, when the room
contains us and all our treasured junk
we will have filled whatever gap it is
that makes us wander, discontented
from ourselves.
.
The room will not change:
a rug, or armchair, or new coat of paint
won’t make much difference;
our eyes are fickle
but we remain the same beneath our suntans,
pale, frightened,
dreaming ourselves backward and forward in time,
dreaming our dreaming selves.
.
I look forward and see myself looking back.
. . . . .


Richard O. Moore: “Evocación”

Hojas de octubre_Toronto_14_10_2015

Richard O. Moore (1920-2015)
Evocación
.
Agarrando en una estación tarde
a un desplazamiento de mundos,
dentro del equilibrio dorado del otoño,
del amor y de la razón,
.
hicimos nuestra paz.
Nos quedamos quieto en octubre,
dentro de la luz decreciente,
y buscamos, uno al otro,
reposo y liberación de un silencio,
y de la condenación lente de una expresión
que es débil y cae del silencio.
.
En el sol de octubre,
por el río verde,
hablábamos.
Y en octubre – tarde en octubre –
las hojas de los arces plateados
habían descendido.
.
Pero lo que dijimos
– entre las hojas vivas –
estuvo perdido:
presto como la caída de las hojas,
y quebradizo,
y de un rojo sangre.
.
Para Kenneth Rexroth, 1950

. . .
Richard O. Moore
A Reminiscence
.
Held in a late season
At a shifting of worlds,
In the golden balance of autumn,
Out of love and reason
.
We made our peace;
Stood still in October
In the failing light and sought,
Each in the other, ease
.
And release from silence,
From the slow damnation
Of speech that is weak
And falls from silence.
.
In the October sun
By the green river we spoke,
Late in October, the leaves
Of the water maples had fallen.
.
But whatever we said
In the bright leaves was lost,
Quick as the leaf-fall,
Brittle and blood red.
.
For Kenneth Rexroth, 1950
. . .
De / From:
Writing the Silences © 2010, Richard O. Moore & University of California Press
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Paul Laurence Dunbar: “Feliz Otoño”

Hojas del otoño_9 de octubre 2015_Toronto
Paul Laurence Dunbar (1872-1906)
Feliz Otoño
.
Es una farsa – estos cuentos que dicen,
sobre las brisas que suspiran,
y gemidos en el campo y valle
– porque está muriendo el año.
Tantos principios son muy absurdos
– no me importa quien los ha aprendido –
porque no hay nada entendida por bestia o pájaro
para hacer un otoño solemne.
.
En tiempos solemnes, cuando el luto domina
con el semblante angustiante,
notarás que hay más negro y gris en su ropa.
Ahora los tintes púrpuros están en todas partes;
el cielo es azul, y suave;
aun la hierba pone el suelo
de verde modesto al amarillo.
.
El erizo de la semilla ríe y raja sobre mota-hierba de pluma,
y estramonio;
y las hojas que deben estar arregladas en negro
están todas adornadas en carmesí.
Una mariposa va más allá, sobre sus alas,
y un pájaro-cantante viene después;
y La Naturaleza, de la tierra hasta el cielo,
se desborda con risa.
Las olas pequeñas tocan los arroyuelos,
como unas chamacas brillantes;
la luz del sol corre en las colinas,
y ríe entre las hierbas del campo.
.
Nuestra tierra está tan llena de diversión,
no puede contenerla;
y arroyos de júbilo corren tan libremente que
el cielo parece llover con la dicha.
.
No me hables de días solemnes
durante el tiempo esplendoroso del otoño,
porque el sol muestra rayos más raros,
y estos se vuelven biselados y esbeltos.
En hecho: es el clímax del año
– el momento más alto para vivir –
hasta que, naturalmente,
su hurra que rebosa pues se integra al
Día de Acción de Gracias.

. . .
Paul Laurence Dunbar
Merry Autumn
.
T’s all a farce, — these tales they tell
About the breezes sighing,
And moans astir o’er field and dell,
Because the year is dying.
Such principles are most absurd, —
I care not who first taught ’em;
There’s nothing known to beast or bird
To make a solemn autumn.
In solemn times, when grief holds sway
With countenance distressing,
You’ll note the more of black and grey
Will then be used in dressing.
Now purple tints are all around;
The sky is blue and mellow;
And e’en the grasses turn the ground
From modest green to yellow.
The seed burrs all with laughter crack
On featherweed and jimson;
And leaves that should be dressed in black
Are all decked out in crimson.
A butterfly goes winging by;
A singing bird comes after;
And Nature, all from earth to sky,
Is bubbling o’er with laughter.
The ripples wimple on the rills,
Like sparkling little lasses;
The sunlight runs along the hills,
And laughs among the grasses.
The earth is just so full of fun
It really can’t contain it;
And streams of mirth so freely run
The heavens seem to rain it.
Don’t talk to me of solemn days
In autumn’s time of splendor,
Because the sun shows fewer rays,
And these grow slant and slender.
Why, it’s the climax of the year,—
The highest time of living!—
Till naturally its bursting cheer
Just melts into Thanksgiving.

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Carl Sandburg y Rainer Maria Rilke: poemas otoñales

Hojas de octubre en Toronto_9 de octubre 2015
Carl Sandburg
Autumn Movement
.
I cried over beautiful things knowing no beautiful thing lasts.
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The field of cornflower yellow is a scarf at the neck of the copper
sunburned woman, the mother of the year, the taker of seeds.
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The northwest wind comes and the yellow is torn full of holes,
new beautiful things come in the first spit of snow on the northwest wind,
and the old things go, not one lasts.
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Carl Sandburg (1878-1967)
Movimiento Otoñal
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Yo lloraba sobre bellas cosas, sabiendo que nada dura que es bella.
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El campo de aciano amarillo es un paliacate
en el cuello de la mujer de piel cobriza y quemada por el sol;
ella es la madre del año y la tomadora de semillas.
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El viento noroeste llega, y el amarillo está rasgado y lleno de rotos;
nuevas cosas bellas viene con el primer escupitajo de nieve en ese viento noroeste;
y las viejas cosas se van – ninguna dura.

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Rainer Maria Rilke
Autumn
.
The leaves are falling, falling as if from far up,
as if orchards were dying high in space.
Each leaf falls as if it were motioning “no.”
.
And tonight the heavy earth is falling
away from all other stars in the loneliness.
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We’re all falling. This hand here is falling.
And look at the other one. It’s in them all.
.
And yet there is Someone, whose hands
infinitely calm, holding up all this falling.
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Rainer Maria Rilke (1875-1926)
Otoño
.
Caen las hojas, caen desde alto – o parece,
casi como huertos murieron muy alto en el cielo.
Cada hoja cae como hacer gestos de “No”.
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Y esta noche la tierra pesada está cayendo
lejos de las otras estrellas en la soledad.
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Nosotros todos, estamos cayendo; aun cae mi mano.
Y mira a la otra; está dentro de todos – ello.
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Pero todavía hay Alguien…y sus manos son
infinitamente calmadas, sosteniendo todo este “cayendo“.

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Edna St.-Vincent Millay: “El Mundo de Dios”

6 de octubre 2015_primeras hojas que cambian de color_Toronto

Edna St.-Vincent Millay (1892-1950)
El Mundo de Dios (1917)
.
Ah Mundo, ¡no puedo abrazarte bastante íntimo!
¡Tus vientos, tus cielos amplios y grises,
Tus neblinas que rodan y suben!
¡Tus bosques, este dia de otoño, que se ansían, que se hunden,
y que lloran con color! ¡A machucar ese peñasco sombrío!
¡A levantar la cuesta de ese risco negro!
Mundo, mundo, ¡no puedo agarrarte bastante cerca!
.
Largo tiempo es que conozco una gloria en todo esto.
Pero nunca comprendo algo;
que aquí existe un gran ardor – me estira en piezas.
Señor, tengo miedo de un dato:
Has hecho el mundo en este año demasiado bello.
Mi alma está fuera de mí;
Que caiga ninguna hoja llameante;
Te suplico – que no canten los pájaros.
. . .
Edna St.-Vincent Millay
God’s World
.
O world, I cannot hold thee close enough!
Thy winds, thy wide grey skies!
Thy mists, that roll and rise!
Thy woods, this autumn day, that ache and sag
And all but cry with colour!   That gaunt crag
To crush!   To lift the lean of that black bluff!
World, World, I cannot get thee close enough!
.
Long have I known a glory in it all,
But never knew I this;
Here such a passion is
As stretcheth me apart,—Lord, I do fear
Thou’st made the world too beautiful this year;
My soul is all but out of me,—let fall
No burning leaf; prithee, let no bird call.
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