Poemas para el último día del Verano

Finaliza el Verano...y inicia sus cambios graduales el Otoño...Toronto Canadá_Septiembre de 2014

Pedro Serrano (Canada/México, nacido en 1947)
El último día del verano
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El último día del verano
me ha traído la sospecha de que toda vida
es una ficción:
sigo queriendo amar a la mujer que amo,
las temperaturas son extremadamente altas,
aquí, en el comedor,
mi ciudad está sufriendo la metamorfosis inversa
de mariposa a gusano,
la banda de Liverpool actúa en el parque municipal
con acento che y con poco público,
el equipo local no gana los partidos, los empata,
las plantas se secan misteriosamente
y el silencio es el himno que espera al otoño.
El último día del verano
es un baile de grillos, y un consumo
de luna. Ficción.
. . .
Pedro Serrano (Canada/Mexico, born 1947)
The last day of summer
.
The last day of summer
I had been under the suspicion that all of Life was mere
invention, pretence, hogwash:
I keep on wanting to love the woman I love;
temperatures remain exceedingly high
here in the diningroom;
my city suffers from a kind of inverse metamorphosis
– butterfly to worm;
that band from Liverpool performs in the civic park
– with an Argentine accent and next to no audience;
our local team doesn’t win any games – they all end in ties;
plants dry up mysteriously
and Silence is a hymn that awaits the autumn.
This last day of summer
is the crickets’ dance;
this last day, consumed by the moon.
Pure fiction.

An End of Summer bouquet in a watering can_Goldenrod_Asters_Sunflowers_09.2014
Henri Cole (Japón/EE.UU., nacido en 1956)
Brasas
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Pobre Verano, no comprende el hecho de su muerte; le quedan pocos días.
Pero aun está conmigo el lago con sus pinceladas de índigo
y el sol encendido recolocando la soledad.
Me siento como criatura que ha descubierto un hogar;
eso es mi madriguera / nido / intento para decir:
Yo existo.
.
La rosa no puede pararse y ser de nuevo un capullo.
Es una dolencia, quererlo.
A lo largo de la orilla, la luna esparce su luz sobre todo, como una fogata;
y dentro de la noche verde-negro, los pinos altos ofrecen, estiran, sus brazos
– como Dios
que ofreció, estiró, sus brazos para decir que
Él era aislado y que
Él hacía para Su Mismo
un hombre.

An End of Summer bouquet in a watering can_Goldenrod_Asters_Sunflowers_September 2014
Henri Cole (Japan/USA, born 1956)
Embers
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Poor Summer, it doesn’t know it’s dying.
A few days are all it has. Still, the lake
is with me, its strokes of blue-violet
and the fiery sun replacing loneliness.
I feel like an animal that has found a place.
This is my burrow, my nest, my attempt
to say, I exist. A rose can’t shut itself
and be a bud again. It’s a malady,
wanting it. On the shore, the moon sprinkles
light over everything, like a campfire,
and in the green-black night, the tall pines
hold their arms out as God held His arms
out to say that He was lonely and that
He was making Himself a man.

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La llave de agua chorreante

Una llave de agua chorreante es el Amor...

La llave de agua chorreante
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Cariño,
¿cuándo fue la última vez que dije Te Amo?
Pasa mucho durante una ruptura
– la hora punta de sentimientos –
que podamos olvidar.
Simplemente, quiero decirte:
Te amo.
.
Ajá, soy soso; yo pronunciaba esas dos palabras con demasiado frecuencia en este año pasado.
Y bueno – paciencia –
yo llevaba puesto mi corazón en la manga;
y eras Señor Inescrutable.
El Amor es como agua chorreante, agua del grifo;
pero cuando el grifo está prendido no puedo apagarlo en un suspiro, ¿verdad?
No es un aparato mecánico el Amor – aunque conlleva unas “mangueras” y unos “flujos”.
.

Eh, tengo una idea:  que chorree ese cabrón…
Y llenaremos la cubeta
– la regadera –
con Energía para Un Porvenir que Da Vida,
bien, cualquier cosa – Avenida – que venga, fluida y creciente.
De la pena hasta el gozo: sencillamente hazlo.
La Vida Quiere Seguir Viviendo.
Los clichés – a veces son ciertos, ¿no?

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“Por ahí, por aquí, en algún lugar”: poema con el corazón en la mano

Por ahí, por aquí, en algún lugar...

Por ahí, por aquí, en algún lugar…

“Por ahí, por aquí, en algún lugar”
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Por ahí, por aquí, en algún lugar…
Un giro del destino – via la mano de Dios o Diosa –
me trajo el Desconocido Perfecto.
Esa persona era un trotamundos perspicaz y pulcro;
un ser resistente – y dulce.
Jugamos al Frisbee;
nos alimentamos con salmón ahumado, el uno al otro;
y hicimos el amor – a través de un solo beso.
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Por lo tanto, pasó un año cuando escribimos cartas
y charlamos por pocas llamadas celular
– malas conexiones cada rara vez.

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Y, después de ese año, era yo el viajero; y volé por las alas de una murraca metálico tintinando…

Nos reunimos de nuevo, en el otro lado, sólo para enterarme que

el Desconocido Perfecto era reservado, aún cerrado.

Él, por su comportamiento – sin palabras – me enseñó:

No me toques.

Y éso me hizo daño en la médula.

Pero no fue la culpa de nadie;

y, supongo,

él tuvo sus motivos – candorosos (debo creerlo.)

.

¡Puede ser un hueco vasto y vacío La Vida!

Pues cocinamos el huachinango al escabeche;
tomamos los tranvías en busca de churros más exquisitos;
y hicimos el amor – a través de un solo beso.
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Sin embargo, no triunfará la relación íntima
cuando nos separa, los dos, este Mundo tan ancho.
Ah sí, he llorado un rato largo.

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Todavía existe el Desconocido Perfecto;
ahora, en mis sueños, contemplo su cara bien recordado.
Y hoy, al final, tengo la comprensión:
que, a través de un solo beso,
hay un sentimiento de honradez y potencia tan grande
– que no pueda vivir por ahí, por aquí, en algún lugar
sino en el fondo de mí, donde mora la desapercibida Verdad.

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