Frank Marshall Davis: “Cuatro Ojeadas de Noche” y “Auto-Retrato” / “Four Glimpses of Night” and “Self-Portrait”

Betye Saar_The Phrenologers Window_1966

Frank Marshall Davis (1905-1987)

Cuatro Ojeadas de Noche”

.

I

.

Ansiosamente

como una mujer que se apura por su amante

La Noche llega en el cuarto del mundo

y se extiende, tierna y satisfecha

contra el rostro fresco y redondo

de la luna.

.

II

.

La Noche es un niño curioso,

vagabundeando entre tierra y cielo,

entrando a hurtadillas por las ventanas y puertas,

pintarrajeando morado

el barrio entero.

El Día es

una madre humilde y modesta

siguiendo con una toallita en la mano.

.

III

.

Yendo puerta a puerta

La Noche vende

bolsas negras de estrellas de menta,

un montón de cucuruchos de luna-vainilla

hasta que

sus bienes están acabados,

pues arrastra los pies de camino a casa,

tintineando las monedas grises del alba.

.

IV

.

El canto quebradizo de la Noche,

hecho de plata, aflautado,

destroza en mil millones de fragmentos de

sombras silenciosas

con el estrépito del jazz

de un sol madrugador.

.     .     .

Frank Marshall Davis (1905-1987)

Four Glimpses of Night”

.

I

.

Eagerly

Like a woman hurrying to her lover

Night comes to the room of the world

And lies, yielding and content

Against the cool round face

Of the moon.

.

II

.

Night is a curious child, wandering

Between earth and sky, creeping

In windows and doors, daubing

The entire neighbourhood

With purple paint.

Day

Is an apologetic mother

Cloth in hand

Following after.

.

III

.

Peddling

From door to door

Night sells

Black bags of peppermint stars

Heaping cones of vanilla moon

Until

His wares are gone

Then shuffles homeward

Jingling the grey coins

Of daybreak.

.

IV

.

Night’s brittle song, sliver-thin,

Shatters into a billion fragments

Of quiet shadows

At the blaring jazz

Of a morning sun.

.     .     .

Betye Saar_Black Girls Window_1969.     .     .

Auto-Retrato” (del poemario Humores negros, 1948)

.

Yo sería

un pintor con palabras,

creando retratos ingeniosos

sobre el lienzo amplio de tu mente,

imágenes de esas cosas

moldeados por mis ojos

algo que me interesa;

pero, porque soy un Décimo Americano

en esta democracia,

bosquejo una miniatura

aunque contraté por un mural.

.

Claro,

Entiendes esta democracia;

Un hombre es bastante bueno como el otro

de una cabaña de troncos hasta La Casa Blanca –

de chico pobre hasta presidente de una empresa –

Hoover y Browder, cada uno con un voto;

en un país libre;

con completa igualdad;

Ah SÍ…

Y los ricos reciben devoluciones de la renta y

los pobres obtienen cheques de asistencia.

.

¿Y YO?

Pago cinco centavos por un sumario de los sucesos del momento;

veinticinco centavos por lo último sobre Hollywood;

tuerzo el dial por “Stardust” o Shostakovich;

y con mi talón de gradería guardo el derecho a gritar: “¡Mata’l cabrón!” al árbitro.

Pues, ¿por qué soy diferente a los nueve otros Americanos?

.

Pero escúchame, tú:

No te preocupes por mí

porque tengo rango.

Soy el converso número 4711 de la Iglesia Bautista Beulah;

Soy Seguridad Social número 337-16-3458 en Washington;

¡Gracias, Señor Dios y Señor Roosevelt!

Y hay algo más que te quiero decir:

No importa lo que pasa…

¡Yo también puedo hacer señas a un policía!

.     .     .

Self-Portrait” (from Black Moods, published 1948)

.

I would be

A painter with words

Creating sharp portraits

On the wide canvas of your mind   

Images of those things

Shaped through my eyes

That interest me;

But being a Tenth American   

In this democracy

I sometimes sketch a miniature   

Though I contract for a mural.

.

Of course

You understand this democracy;

One man as good as another,

From log cabin to White House,

Poor boy to corporation president,   

Hoover and Browder with one vote each,   

A free country,

Complete equality—

Yeah—

And the rich get tax refunds,

The poor get relief cheques.

.

As for myself

I pay five cents for a daily synopsis of current history,

Two bits and the late low-down on Hollywood,

Twist a dial for “Stardust” or Shostakovich,

And with each bleacher stub I reserve the right to shout “Kill the bum!” at the umpire—

Wherefore am I different

From nine other Americans?

.

But listen, you:

Don’t worry about me

I rate!

I’m Convert 4711 at Beulah Baptist Church,   

I’m Social Security No. 337-16-3458 in Washington,

Thank you Mister God and Mister Roosevelt!

And another thing:—

No matter what happens

I too can always call in a policeman!

.

.

.

Traducción del inglés / Translation into Spanish: Alexander Best

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Sojourner Truth: “¿Acaso no soy yo una mujer?”

ZP_Sojourner Truth portrait plus quotation_courtesy of artist Alex Tree_Red Gold Sparks

Sojourner Truth (Isabella Baumfree)

(1797-1883)

Nacida esclava pero vivía como abolicionista y luchadora contra la desigualidad entre hombres y mujeres, Sojourner Truth es parte de un legado de mujeres afrodescendientes que se negaban quedarse en silencio y formaron el base fundamental del movimiento moderno por los derechos civiles cuando estuvo todavia en sus albores.  En diciembre de 1851, asistió a una conferencia de mujeres en Akron, Ohio, EE.UU., donde pronunció su famoso discurso titulado: “¿Acaso no soy yo una mujer?”:

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Bueno, niños. Donde hay tanto jaleo tiene que haber algo fuera de balance. Creo que con esa unión de negros del Sur y de mujeres del Norte, todos ellos hablando de derechos, los hombres blancos estarán en un aprieto bastante pronto. Pero ¿de qué están hablando todos aquí?

Ese hombre de allí dice que las mujeres necesitan ayuda al subirse a los carruajes, al cruzar las zanjas y que deben tener el mejor sitio en todas partes. ¡Pero a mí nadie me ayuda con los carruajes, ni a pasar sobre los charcos, ni me dejan un sitio mejor! ¿Y acaso no soy yo una mujer? ¡Miradme! ¡Mirad mi brazo! He arado y plantado y cosechado, y ningún hombre podía superarme. ¿Y acaso no soy yo una mujer? He tenido trece hijos, y los vi vender a casi todos como esclavos, y cuando lloraba con el dolor de una madre, nadie sino Jesús me escuchaba.  ¿Y acaso no soy yo una mujer?

Ustedes hablan de esa cosa en la cabeza…¿Cómo es que le dicen? ¡Eso es, cielo! Intelecto.  ¿Qué tiene que ver eso con los derechos de las mujeres o de los negros? Si mi copa no tiene espacio más que para una pinta, y la tuya para un cuarto de galón, ¿no es feo por tu parte no dejarme tener mi pequeña media medida llena?

Entonces ese hombre pequeño, vestido de negro, allá, él dice que las mujeres no podemos tener tantos derechos como los hombres, ¡porque Cristo no era una mujer! ¿De dónde viene tu Cristo?  ¡De Dios y de una mujer! El hombre no ha tenido nada que ver con Él.

Si la primera mujer que Dios hizo fue lo suficientemente fuerte para dar vuelta al mundo sola, estas mujeres juntas deben ser capaces de darle la vuelta al mundo en sí mismo ¡y ponerlo del lado correcto para arriba de nuevo! Y ahora que ellas piden hacerlo, los hombres mejor las dejan.

Agradecida de que me hayan escuchado — y ahora la vieja Sojourner no tiene nada más que decir.

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Jackie Robinson: “El Primero”

Jackie Robinson durante el entrenamiento-primavera de marzo 1948_Ciudad Trujillo, La República Dominicana_Jackie Robinson, first baseman of the Brooklyn Dodgers, returns an autograph book to a fan during the Dodgers' spring training in Ciudad Trujillo, now Santo Domingo, in the Dominican Republic on March 6th, 1948

Jackie Robinson durante el entrenamiento-primavera de marzo 1948_Ciudad Trujillo, La República Dominicana_Jackie Robinson, first baseman of the Brooklyn Dodgers, returns an autograph book to a fan during the Dodgers’ spring training in Ciudad Trujillo, now Santo Domingo, in the Dominican Republic on March 6th, 1948

Un poema para Jackie Robinson (31 de enero, 1919 – 24 de octubre, 1972): beisbolista que fue el primer jugador afroamericano en las Ligas Mayores del siglo XX (15 de abril, 1947, con los Brooklyn Dodgers):

J. Patrick Lewis (nacido 1942)

El Primero”

.

Corro por la línea,

ocho pies, nueve…

y amago sentir la ráfaga de aire entre

el rozamiento del hombre tercera-base y el pentágono.

Whitey Ford mira por mí

un ratero jugueteando con su incredulidad –

mirlo fantasmal saltando el desafío

estremeciéndome y avanzado palmo a palmo por el borde

hacia Leyenda.

Calculo el final,

mis pistones listos,

deslizándome abajo del guante de Yogi.

¡Está dejado atónito Todo en el Estadio Yankee!

Pero se puede oír la ovación desde la distancia de Harlem.

.

Versión de Alexander Best

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A poem about Jackie Robinson (January 31st, 1919 – October 24th, 1972), the first African-American major-league baseball player in the twentieth century (April 15th, 1947, with the Brooklyn Dodgers):

J. Patrick Lewis (born 1942)

The First”

.

I run down 

the line, eight feet, 

nine. . .and feint to feel 

the rush between the third 

baseman’s brush back and home.

Whitey Ford stares through me, a sneak thief 

playing on his disbelief, a phantom blackbird hopping 

on and off 

the dare, flinching,

inching along the ledge

to legend. I time the windup, 

my pistons primed to shovel under

Yogi’s glove. Yankee Stadium is stunned!

But you can hear the cheering all the way from Harlem. 

.     .     .

© J. Patrick Lewis, from his 2012 collection When Thunder Comes: 

Poems for Civil Rights Leaders, published by Chronicle Books

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